Universidad Nacional del Litoral - Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas

24 de Octubre de 2011 | 5 ′ 32 ′′


Agua libre de agroquímicos a partir de un reactor solar



Se trata de un equipo que usa las radiaciones ultravioleta e infrarroja para destruir el 2,4-D, un agroquímico muy utilizado. El reactor procesa en poco tiempo agua contaminada con el principio activo del herbicida y, a partir de una reacción química llamada foto-Fenton, logra inhibir la toxicidad del líquido. El desarrollo se hizo acreedor del premio “Innovar a la vinculación tecnológica 2010”.

Descontaminar el agua infectada con un agroquímico, en poco tiempo y a partir del uso de un recurso económico y no contaminante como la luz del sol, son las cualidades de un equipo creado por investigadores de la Universidad Nacional del Litoral y el Conicet. El desarrollo consiste en un reactor a escala piloto que puede procesar en poco tiempo cerca de 50 litros de agua contaminada con componentes orgánicos.

Lo novedoso es que para ello utilizaron, en un mismo equipo, la radiación infrarroja (IR) y la radiación ultravioleta (UV) del espectro de la luz solar. Tanto la luz ultravioleta como la infrarroja constituyen diferentes tipos de radiación electromagnética. La luz ultravioleta (UV) es un tipo de radiación que tiene una longitud de onda más corta que la de la luz visible. Su nombre responde a que su rango empieza desde longitudes de onda más cortas de lo que los humanos identificamos como el color violeta. Por su parte, la infrarroja es un tipo de radiación que puede ser emitida por cualquier cuerpo cuya temperatura sea mayor que 0 Kelvin; y su nombre significa por debajo del rojo, porque su comienzo se encuentra adyacente al color rojo del espectro visible.

“Estas dos acciones del sol, el calentamiento del agua (por la radiación IR) y una reacción química (por la radiación UV), son las que producen la destrucción de los contaminantes. En este caso, probamos con el principio activo de un agroquímico muy utilizado en la zona, como es el 2,4-D”, indicó a InfoUniversidades Orlando Alfano, director del grupo del INTEC que desarrolló el sistema.

Los ensayos lograron eliminar el herbicida en una hora aproximadamente, mientras que la carga orgánica total (que incluye los compuestos intermediarios que provoca el proceso) fue destruida en cerca de 200 minutos. La reacción química que utiliza el sistema se llama foto-Fenton. Todo, con el agregado de reactivos que permiten absorber la radiación del sol y oxidar o destruir el contaminante, al punto de que el agua obtenida puede ser liberada al medio ambiente, ya que el nivel de toxicidad que queda es muy bajo.

Cabe aclarar que la creación del herbicida 2,4-D se remonta a la Segunda Guerra Mundial. Fue desarrollado por un grupo de científicos británicos para aumentar el rendimiento de los cultivos durante la guerra. En 1946 fue lanzado con gran éxito al mercado y se constituyó en el primer herbicida selectivo que permitió el control de malezas en diversos tipos de cereales como el trigo y el maíz, ya que su principal característica es que mata sólo a las dicotiledóneas, y preserva a las monocotiledóneas. En la actualidad, el 2,4-D se vende en varias formulaciones y continúa empleándose debido a su bajo costo, a pesar de su alto nivel de toxicidad.

Método destructivo

El sistema foto-Fenton empleado por los investigadores usa, por un lado, la radiación solar y, por otro, la reacción de Fenton; el proceso foto-Fenton es uno de los denominados procesos avanzados de oxidación. “Es un sistema de los llamados ‘destructivos’, porque otros métodos también pueden eliminar contaminantes del agua, como es el caso de la adsorción con carbón activado, pero sin embargo, sólo trasladan el contaminante de una fase a otra. También sucede así con sistemas que usan aire para arrastrar compuestos volátiles del agua, trasladando así el contaminante a la atmósfera”, apuntó.

Entonces, ¿cómo es que no queda nada del principio activo del 2,4-D? Sucede que su molécula original se compone de carbono, oxígeno, hidrógeno y cloro. “Con el sistema, el primero se transforma en dióxido de carbono; el segundo y el tercero quedan como agua; y el cloro, como cloruros. Simplemente, con el tiempo suficiente de tratamiento, la molécula es destruida, no queda en ninguna fase, ni líquida, ni sólida, ni en el aire”, aseguró Alfano.

Para saber cuánto tiempo debería llevarse adelante la reacción y la cantidad de reactivo necesaria para descontaminar el agua, según el compuesto, “nosotros usamos un equipo que mide el carbono orgánico total para luego lograr disminuirlo al nivel deseado”, afirmó.

Trabajo futuro

En un futuro próximo el grupo se abocará a mejorar el diseño del equipo y las condiciones del proceso, a automatizar la toma de datos y a optimizar las condiciones de operación, además de trabajar con el herbicida comercial que contiene otros aditivos que podrían ser degradables, o no, comentó Alfano. Por último, destacó que del desarrollo que mereció el premio “Innovar a la vinculación tecnológica 2010”, otorgado por el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva de la Nación. participaron como coautores Enrique Albizzati y Jorgelina Farías, y colaboraron Alejandra Barlatey y Antonio Negro.


Fernando López - Comunicación científica UNL


Las dietas occidentales afectan a los espermatozoides

Las dietas occidentales afectan a los espermatozoides

Investigadores de la UNCUYO y del Conicet comprobaron que una alimentación elevada en grasas genera alteraciones en el desarrollo espermático y la producción seminal. El estudio realizado en modelos animales también sugiere que el reemplazo parcial por aceite de oliva virgen extra podría ayudar en la recuperación de los parámetros de normalidad.

Desarrollaron un dispositivo que elimina el Covid-19 del ambiente

Desarrollaron un dispositivo que elimina el Covid-19 del ambiente

Cinco ingenieros egresados de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNR desarrollaron el Darpas, un artefacto basado en tecnología de radiación ultravioleta, capaz de eliminar el 99% de virus de cualquier ambiente, incluido el Covid-19. El dispositivo se maneja de forma remota y no utiliza productos químicos, por lo que no genera residuos.

Covid-19: Diseñan lámparas ultravioletas para desinfectar ambulancias

Investigadores de la UNT ensayan un sistema portátil para reducir la propagación del Covid-19 y de otros virus en ambulancias y salas hospitalarias. Los especialistas trabajan en que el sistema irradie la dosis necesaria para eliminar virus y bacterias en el tiempo de parada de las ambulancias, después de su limpieza cotidiana y como complemento a las desinfecciones químicas.

Direccionar las drogas; una nueva estrategia terapéutica contra el cáncer

Investigadores del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP) buscan, a través de un tipo de molécula, direccionar las drogas al órgano o tejido afectado por la enfermedad e intentar disminuir así los efectos secundarios en pacientes. El trabajo se realiza en un contexto en el que la mortalidad por cáncer de colon en La Pampa, hasta el 2017, registró la mayor tasa ajustada en varones de la Argentina, según datos estadísticos del Instituto Nacional del Cáncer (INC).

Física Molecular: Presentaron un modelo teórico de gran impacto

Se trata de la generalización de un modelo teórico formulado entre los años ‘50 y ‘64 por los científicos norteamericanos Norman Ramsey y Willis Flygare, referido al fenómeno de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN).

Cómo se recupera la capa de ozono

Cada año la primavera desnuda el agujero de ozono. A través de las imágenes satelitales se ve una mancha violeta sobre la Antártida, que luego se esparce sobre Argentina y Chile mientras llega el verano. Aunque los pronósticos son optimistas respecto a la recuperación de la capa, el proceso llevará unos ochenta años. Hasta que eso suceda, los investigadores monitorean la pérdida de ozono y su principal consecuencia: la llegada de la radiación solar ultravioleta a la Tierra.

Canal de videos 104