Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco - Facultad de Ciencias Naturales - Sede Comodoro Rivadavia

22 de Agosto de 2011 | 4 ′ 6 ′′


Bacterias: materia prima de los biocombustibles

Bacterias: materia prima de los biocombustibles


Ciertas bacterias oleaginosas autóctonas de la Patagonia tienen la capacidad de transformar a los residuos orgánicos en aceites para biodiesel. El fenómeno bioquímico de esta transformación es analizado por un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Naturales, que busca nuevas fuentes para la generación de biocombustibles y, en particular, la ampliación de la escala de producción de aceites para biodiesel a partir de estas bacterias.

Los biocombustibles son una fuente de energía renovable y constituyen una alternativa a los hidrocarburos. A diferencia de los fósiles, se producen orgánicamente ya que se obtienen de la biomasa, es decir, de organismos vivos o de sus desechos. Su producción se encuentra en pleno auge, pero su utilización es tan antigua como la de los combustibles fósiles. Hace más de cien años Rudolf Diesel diseñaba el motor diesel, cuyo funcionamiento estaba previsto con aceites vegetales y para el primer diseño del modelo T, de Henry Ford, en 1908, se esperaba utilizar etanol como combustible. Sin embargo, la industria petrolera dejó esta idea en el abandono: el petróleo era más barato y se encontraba disponible con facilidad.

En la actualidad, el empleo de biocombustibles está reglamentado en algunos países como Argentina, ya que las fuentes que se utilizan para su producción reducen el dióxido de carbono enviado a la atmósfera y por lo tanto, la contaminación ambiental. Cada vez son más los estudios orientados a diversificar su generación y es en esta línea que un equipo de investigadores trabaja en su producción a partir del empleo de bacterias autóctonas de la Patagonia.

Las microalgas pueden producir aceites a partir de dióxido de carbono, agua y de la energía solar. En cambio, las levaduras y bacterias pueden transformar residuos orgánicos, que contaminan el ambiente, en aceites que sirven de plataforma para producir biocombustibles. De esta manera, comenta a InfoUniversidades el director de la investigación, Héctor Álvarez, los residuos orgánicos se convierten en un recurso renovable útil para generar biocombustibles.

El objetivo del proyecto es desarrollar y optimizar el proceso de producción de aceites para biodiesel a partir de residuos orgánicos por medio de bacterias oleaginosas. La investigación logró desarrollar un método de tinción (método de coloración) de colonias para la selección de bacterias oleaginosas del ambiente y obtuvo los valores de rendimiento de biomasa y aceites, a partir de diferentes residuos orgánicos, utilizando diferentes bacterias autóctonas de la Patagonia.

Además, los investigadores identificaron algunos de los genes involucrados de manera directa en la utilización de residuos orgánicos y en la producción de aceites en las bacterias objeto de estudio. Estos resultados contribuyen a mejorar el entendimiento de los procesos bioquímicos que intervienen en la producción de aceites en las bacterias y a partir de estos conocimientos, se trabaja en la optimización y desarrollo del proceso de producción de aceites para biodiesel a mayor escala. El resultado que se busca es una nueva fuente de biocombustibles, a través de diferentes microorganismos, procesos y métodos de producción.

“La experiencia de interactuar con otros investigadores -explicó el doctor Álvarez- indica que nuestro grado de avance es adecuado y compatible con el desarrollo de proyectos en otros lados del mundo. Son proyectos que pueden ir en paralelo sin competir en forma directa y el grado de avance sirve para aportar datos a nuestro trabajo y viceversa”.

El trabajo se da en el marco de dos convenios de investigación y Desarrollo (I+D) entre la universidad, el municipio de Comodoro Rivadavia y la empresa OIL M&S SA. El doctor Álvarez es docente investigador y el primer científico patagónico en ser nombrado director de la Escuela Argentino Brasileña de Biotecnología que depende del Centro Argentino Brasileño de Biotecnología (CABBIO), cargo que asumió en 2010.


Norma Escalante


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Un cañón de ozono para desinfectar espacios públicos

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