Universidad Nacional de Lomas de Zamora - Facultad de Ciencias Agrarias

30 de Septiembre de 2019 | 3 ′ 40 ′′




Investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora indagan la manera de combatir el cardo de castilla desde la ‘ecología de malezas’. “Esta técnica se trata de diseñar y planificar herramientas de control de plagas que incluyan productos químicos, pero no como único método, son alternativas más amigables con el medio ambiente”, indica Roberto Huarte, director del proyecto.

Las malezas son un problema para la agricultura porque “reducen el rendimiento del cultivo principal al competir por los recursos como el agua o el sol”, explica Roberto Huarte, docente investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora e investigador del Conicet, especialista en “ecología de malezas”.

Usualmente, el control de estas plagas se realiza a través de químicos y herbicidas. “La ecología de malezas tiene una mirada más amplia donde se trata de convivir con estas poblaciones y tratar de reducir su tamaño por otras vías”, indica el director del proyecto y agrega: “La idea es comprender la naturaleza de estas malezas y tratar de diseñar y planificar herramientas de control que incluyen productos químicos, pero no como único método. Se trata de alternativas más amigables con el medio ambiente, porque muchos herbicidas utilizados pueden traen problemas de contaminación de agua o de suelo por el mal uso de los productos o por la naturaleza de alguna de las moléculas”.

Según indica Huarte, “las semillas de malezas tienen un estado de dormición, esto es si tiene la temperatura y disponibilidad de agua, germina, entonces sabiendo que las malezas tienen dormición y que necesitan ciertas señales del ambiente para germinar, lo que se hace es prevenir que la información que requieren les llegue”.
El trabajo del equipo de investigación es buscar esa información para luego diseñar las herramientas. “Si uno es eficiente en sacarle la información que estas semillas necesitan, se evita que germinen”, resalta y ejemplifica: “Si una especie requiere de luz, lo que se hace es evitar que le llegue. En un caso en que la semilla de maleza esté sobre el suelo o enterrada a dos o tres centímetros de la superficie, lo que se puede hacer es enterrarla con distintas herramientas (arado, rastra). Se invierte el suelo y se envía la semilla a 10 centímetros de profundidad para que no le llegue la luz”.

El último proyecto se concentró en la especie “cynara cardunculus”, conocida como cardo de castilla, una especie de origen europeo que fue introducida en el país hace más de 200 años y se la considera plaga desde la década del '60. Esta maleza es frecuente en campos de actividad ganadera y se la puede ver a los costados de cualquier ruta de la región pampeana.

El cardo representa un problema ya que tiene muchas espinas en las hojas y en la inflorescencia. Los animales evitan su consumo, entonces hay áreas de rechazo que podrían tener pastos para el ganado y se convierten en una superficie desaprovechada.
“Ante un campo con problema de contaminación por cardo, una alternativa es enterrar la semilla a más de 6 cm y así se reduce o impide la nueva emergencia”, señala el investigador e insiste: “Se trata de evitar que la semilla de maleza cumpla con los requerimientos específicos que tiene para germinar y luego emerger”.



Nanotecnología y botellas recicladas para purificar el agua de efluentes urbanos

Con botellas de plástico recicladas y nanopartículas, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata y de la Universidad Nacional del Litoral desarrollan un sistema de filtros que sirve para purificar el agua residual urbana. De este modo, a muy bajo costo, logran disminuir su carga microbiana y toxicidad para luego utilizarla para el riego en zonas semiáridas.

Los gases del tránsito vehicular son el principal contaminante del aire en la ciudad de Córdoba

Mediciones efectuadas por investigadores identificaron valores de dióxido de nitrógeno (NO2) por encima de los límites máximos recomendados internacionalmente. La topografía de la ciudad tampoco ayuda: Córdoba se ubica en una depresión, por lo cual la circulación y remoción del aire es mucho más lenta.

Producen nanocápsulas de origen natural para conservar alimentos

A partir de plantas aromáticas, como el orégano, el laurel, el romero y otras especies, extraen aceites esenciales con propiedades antioxidantes y antimicrobianas que prolongan la vida útil de los alimentos. Bajo la forma de cápsulas diminutas, lograron incorporar esos aditivos naturales en pescados, nueces y leche de soja. Comprobaron que mantienen el producto en buen estado, entre un 30% y 50% más que los conservantes artificiales. El proyecto es desarrollado por un equipo interdisciplinario, en el marco del Programa Institucional y Multidisciplinar (Primar) en Temas Prioritarios, que impulsa la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC.

Un fotodesinfectante en productos frutihortícolas para reemplazar a los agrotóxicos

Investigadores desarrollaron un fotodesinfectante para productos frutihortícolas. El producto está en tratativas para salir al mercado. Lo que permite hacer este compuesto es alargar la vida de frutas y verduras desde que se produce la cosecha hasta que llega a la góndola.

Investigadoras crearon microcápsulas que previenen la contaminación del maní

Las probaron con éxito tanto en el laboratorio como en plantas acopiadoras de la zona. Sirven para el tipo de maní confitería, el que va a la industria y el que se utiliza como semilla para nuevas siembras.

Relevan en aserraderos hongos causantes de algunas patologías

Más de 40 especies de hongos fueron detectadas en el aire interior de aserraderos, como parte de un estudio que buscaba analizar la composición y concentración de la micota aérea en estos talleres.