El dolor crónico altera circuitos cerebrales

Universidad de Buenos Aires - Facultad de Ciencias Exactas y Naturales

07 de Marzo de 2011 | 5 ′ 35 ′′


El dolor crónico altera circuitos cerebrales


Una investigación interdisciplinaria demuestra que la causa de los dolores crónicos, aquellos que perduran como mínimo seis meses, reside en afectaciones cerebrales. Existen fallas de conexión cerebrales que propician la permanencia del dolor aún cuando el daño físico ha desaparecido. El estudio, realizado por un médico y tres físicos, procura establecer cuáles son las distintas alteraciones en el balance del sistema cerebral que provocan dolores crónicos como el de cintura o de espalda.

Hasta qué punto puede decirse que el dolor crónico “lastima” el cerebro, y si los trastornos del cerebro causados por el dolor afectan algo que tenga que ver con aspectos emocionales, fueron los planteos de la investigación argentina que recogió “Neuroscience Letters”, una revista internacional del grupo editorial Elsevier.

Físicos y médicos de la UBA y de la Universidad Nacional de Rosario realizaron ensayos en personas sanas y en pacientes con dolores crónicos en estado de reposo, en cuyos cerebros detectaron “el balance de correlaciones alterado”, es decir, regiones cerebrales que deben “apagarse” permanecen “encendidas”, lo que provoca “problemas de insomnio y de toma de decisiones” incluso en pacientes que ya no sienten dolor.

“El dolor crónico altera circuitos cerebrales” señaló a InfoUniversidades Pablo Balenzuela, uno de los investigadores. “El cerebro se acostumbra y el dolor sigue”, por lo que los dolores persisten aun cuando desaparezca el daño. Los investigadores dedujeron que el tratamiento no debe centrarse en el lugar del dolor sino en “fallas de conexión del cerebro”. Claro que pese a demostrar que “el origen del dolor está en el cerebro” desconocen aún las causas de las alteraciones “permanentes” en las conexiones cerebrales.

En los últimos tiempos, los estudios con resonancia magnética funcional demostraron que los enfermos con dolor sostenido tienen algunas alteraciones cerebrales y esas alteraciones están relacionadas con la intensidad y la duración de la dolencia.

Uno de los dolores crónicos más corrientes es el dolor de espalda que, junto al de cintura, constituye uno de los principales argumentos para justificar el ausentismo laboral y para el que no existe un tratamiento totalmente efectivo. Por muchas décadas, el dolor crónico era un dolor agudo que pasaba a la cronicidad, lo que llevó a tratar ambos padecimientos como si fueran lo mismo.

Pero los científicos localizaron “tres sitios del cerebro en pacientes con dolor crónico de cintura, que tenían la conectividad alterada respecto de centros normales. Había un cambio en la comunicación entre regiones de la corteza frontal y la insular, que es un área relacionada con la percepción del dolor. Al sujeto no le dolía la espalda sólo cuando estaba haciendo una tarea, le dolía siempre, entonces, teníamos que ser capaces de ver un marcador claro de lo que estaba pasando”.

Utilizando doce pacientes y doce personas sanas a las que se les pidió que pusieran sus mentes en blanco y no hicieran absolutamente nada, los investigadores advirtieron el mismo desequilibrio, lo cual les demostró que “las alteraciones cerebrales están presentes aun cuando el paciente está descansando”. Y que esto se haya demostrado en ausencia de cualquier hipótesis previa es una particularidad significativa.

En esta línea, se consideró que si uno, por ejemplo, va al médico y se queja de un determinado dolor y el profesional no encuentra nada anormal que pueda provocar la dolencia, pero uno sigue quejándose, se está demostrando algo objetivo y esa alteración echa por tierra cualquier prejuicio y, por lo tanto, permite lograr que personas que no reciben tratamiento tengan acceso a la consideración del médico. Lo que resulta de suma importancia porque plantea un potencial uso para diagnóstico y seguimiento de la patología del dolor.

Nuevos caminos para el tratamiento del dolor crónico

Aportar un conocimiento concreto y objetivo sobre la relación entre el dolor y el cerebro, y la respuesta al interrogante acerca de si el dolor causa algo más que dolor, fue el resultado de un trabajo en el que los investigadores no utilizaron ningún atlas anatómico para buscar los sitios con la conectividad alterada, sino que partieron “de los datos encontrados, utilizando métodos de análisis de sistemas complejos”.

El hecho de que las alteraciones sean demostrables en forma objetiva, recurriendo a la sencillez de solicitar al paciente que sólo descanse en un resonador, conlleva una posibilidad cierta para el diagnóstico y seguimiento de los ya populares dolores crónicos.
El descubrimiento viene a confirmar que éstos deben ser abordados como una condición objetiva que altera procesos cerebrales y es necesario por lo tanto, ir más allá de despachar a quien se queja de un dolor determinado diciéndole que está alucinando.

Se trata de descartar la visión simplista del problema que se lleva al consultorio y pensar en nuevas estrategias terapéuticas que “pueden ser de drogas, quirúrgicas o psicológicas. Porque hay algo objetivo que nos dice: esto está alterado. De hecho, la profesión médica, a través de su historia, estuvo liberándose persistentemente de prejuicios. El mismo HIV empezó siendo para la gente una forma de cáncer hasta que se descubrió el virus. Bueno, con el dolor crónico está pasando algo parecido” concluyeron los investigadores.



Avanzan en la producción de un medicamento de origen natural para la diabetes

Avanzan en la producción de un medicamento de origen natural para la diabetes

Un grupo de investigadores argentinos y cubanos trabaja en la producción de un fármaco elaborado a partir de una planta con comprobadas propiedades antidiabéticas. El desarrollo sirve para el tratamiento de la diabetes tipo 2, la más común en la población. Capacidad para reducir el nivel de glucosa en sangre de manera gradual y mejor tolerancia al tratamiento crónico son dos ventajas que ofrece el producto, en comparación con las drogas que se utilizan actualmente.

El Yaguareté resiste en el tres por ciento de su hábitat

El Yaguareté resiste en el tres por ciento de su hábitat

Un estudio sobre el Bosque Atlántico determinó que la especie está en peligro y que podría desaparecer en pocas décadas. El trabajo, que fue publicado en la revista “Scientific Reports” y está basado en datos provenientes de 14 grupos de investigación de diferentes países, estima que quedan menos de 300 ejemplares y que debe frenarse su mortandad para lograr la conservación de la especie.

Triquinosis, desarrollan un laboratorio para su diagnóstico

Triquinosis, desarrollan un laboratorio para su diagnóstico

El laboratorio de diagnóstico de Triquinella Spiralis de la Universidad Nacional de Luján ya se encuentra en funcionamiento. En él se analizan por el método de digestión artificial muestras provenientes de pequeños productores y productores familiares, que utilizan la carne de cerdo para la elaboración de embutidos y salazones frescos para consumo familiar.

Primer software capaz de reconocer la tristeza

Primer software capaz de reconocer la tristeza

La bioingeniera Paola Bustamante, junto a un equipo de investigación del GATEME, creó un programa computacional capaz de detectar, a través de la voz, uno de los síntomas de extrema preponderancia en la depresión, que es la tristeza. El software, que arrojó un 96% de efectividad en sus mediciones, fue pensado para que puedan usarlo los psicólogos y les ayude a diagnosticar de forma precoz casos de depresión en pacientes.

Montan un laboratorio de neuro-rehabilitación para pacientes que sufrieron un ACV

Montan un laboratorio de neuro-rehabilitación para pacientes que sufrieron un ACV

Un equipo de investigación montará un laboratorio de Neuro-rehabilitación en el Hospital Guillermo Rawson, cuyo objetivo será favorecer la recuperación de pacientes que hayan sufrido un accidente cerebro-vascular, con la ayuda de tecnologías específicas. El tratamiento estará a cargo de un grupo interdisciplinario del que participan médicos, fisioterapeutas, fonoaudiólogos, terapistas ocupacionales, psicólogos, entre otros.

“Odontolocos” por más dientes sanos

“Odontolocos” por más dientes sanos

Un equipo de estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de Rosario realizó un trabajo de promoción de la salud bucal en distintas comunidades del norte del país, una actividad que la Cátedra Odontología Social IV desarrolla desde 1998. Los investigadores resaltaron la importancia de “darles la información para que puedan prevenir las enfermedades; de lo contrario no hacemos una odontología a conciencia porque sólo trabajamos sobre la patología”.

Dirección Nacional de Desarrollo Universitario y Voluntariado

Canal de videos 103