Universidad Nacional de Santiago del Estero - Facultad de Ciencias Médicas

04 de Diciembre de 2017 | 5 ′ 23 ′′


EPOC, una enfermedad con consecuencias mortales


Sergio Scrimini estudia el comportamiento de las células responsables de esta patología pulmonar, que es progresiva y potencialmente mortal.

Según lo indica la Organización mundial de la Salud (OMS), la EPOC se convirtió, en los últimos años, en una enfermedad pulmonar progresiva y potencialmente mortal. Se estima que en 2015 murieron por esta causa cerca de 3 millones de personas en todo el mundo, lo cual representa un 5 por ciento de todas las muertes registradas ese año.
Bajo la dirección Sergio Scrimini, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), se lleva adelante un estudio basado en la investigación biomédica de la EPOC. “El estudio continúa a otro realizado con anterioridad en España y cuyo campo de estudio se hará con la colaboración del Hospital Regional”.
“Es una enfermedad desencadenada por la exposición crónica al humo de cigarrillo, pero también a otros contaminantes”, indicó el docente. Y agregó: “Los que la desarrollan tienen un componente inflamatorio en el pulmón y también en todo el organismo. Y cuando hablamos de inflamación, hablamos de células y de moléculas, que cumplen un rol en la información”.
Estudio a nivel celular
En este estudio, Scrimini investiga el comportamiento de las células mieloides supresoras (MDSC). “Estas células –explica- se caracterizan por suprimir la función efectora antitumoral de linfocitos T mediante la reducción de la expresión del T-cell receptor (TCR) a través del catabolismo de la L-arginina”.
“Los pacientes con EPOC y cáncer pulmonar -indica- comparten un patrón similar de aumento y activación de las MDSC circulante, asociado a la reducción de la expresión del TCR y a la alteración de la función de los linfocitos T periféricos”, sostuvo.
Algunas de las células que investigó en España fueron las mieloides, que son leucocitos, pero que cuando existen estados inflamatorios crónicos –tal es la hipótesis de su trabajo- estas células adquieren una propiedad de suprimir la función de los linfocitos T, que son células de la inmunidad.
“La inflamación crónica llega a la expansión de células mieloides que suprimen la misma función de otros leucocitos de los linfocitos T. Estudiando estas células, llamadas ‘células mieloides supresoras’, observamos que los linfocitos T, (que son un tipo de leucocitos que circulan en la sangre encargados de la inmunidad específica, de la inmunidad contra gérmenes, virus y células tumorales) tienen una alteración en su receptor; eso fue lo que descubrimos en estudios previos”, indicó.
El científico subrayó que una de las primeras medidas que se deberían adoptar es “la realización de espirometrías, tanto en atención primaria (AP) como en especializada”. “Es una prueba barata, sencilla, que se puede realizar las veces que se quiera y que se enmarca dentro del paradigma de una buena atención a los enfermos fumadores que consultan AP y que tienen más de 40 años”, completó.
Investigación biomédica
Este estudio, según indica el catedrático, se basa en la investigación biomédica, cuyo objetivo fundamental es investigar los mecanismos moleculares, bioquímicos, celulares y genéticos de las enfermedades humanas.
“Cuando se invita a participar de la investigación al paciente, se le aclara que, en este caso, no hay ningún beneficio directo para él, pues son estudios donde se investiga la fisiopatología de la enfermedad y no redundan en beneficios terapéuticos sino que brindan conocimiento”, especificó.
Ese conocimiento, según el investigador, puede derivar en un tratamiento o en algún tipo de medida que pueda beneficiar al paciente. Por supuesto que también se le informa si tiene algún riesgo. En general, los centros de investigación biomédica son centros donde ya hay un grupo de gente que trabaja, tanto en la parte asistencial como investigación, en donde el enfermo se beneficia en cuanto a su tratamiento. Además, sabe que es un lugar donde se hace un seguimiento continuo.
“El paciente con Epoc que tiene un centro donde se atiende, generalmente sabe mejor cómo tratarse para las “exacerbaciones”; entonces, desde ese punto de vista, aclara Scrimini, un centro de investigación de Epoc o de cualquier otro tipo de enfermedad mejora la atención al paciente”.
Existen muchas publicaciones donde se analiza la influencia que produce en la institución que alberga una investigación biomédica, “primero, porque el recurso humano que trabaja está más motivado para estudiar, investigar, “es más curioso” y, desde el punto de vista organizacional, te exige también una organización mejor, en cuanto a recibir al paciente, tomar y derivar la muestra, trasladarla, es decir, todos los pasos técnicos y de calidad. Todo eso termina beneficiando al paciente en forma indirecta.
En cuanto a los beneficios que derivan de participar en el proyecto de investigación, los pacientes “se motivan” en cuanto al tratamiento de su enfermedad y vuelve al paciente más consciente de los hábitos que lo perjudican. Hasta hoy, como lo indica el investigador, no hay tratamiento más eficaz para la Epoc que dejar de fumar. “No existe medicación, ni tratamiento que tenga mejores resultados”.



Nanotecnología y botellas recicladas para purificar el agua de efluentes urbanos

Con botellas de plástico recicladas y nanopartículas, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata y de la Universidad Nacional del Litoral desarrollan un sistema de filtros que sirve para purificar el agua residual urbana. De este modo, a muy bajo costo, logran disminuir su carga microbiana y toxicidad para luego utilizarla para el riego en zonas semiáridas.

Producen nanocápsulas de origen natural para conservar alimentos

A partir de plantas aromáticas, como el orégano, el laurel, el romero y otras especies, extraen aceites esenciales con propiedades antioxidantes y antimicrobianas que prolongan la vida útil de los alimentos. Bajo la forma de cápsulas diminutas, lograron incorporar esos aditivos naturales en pescados, nueces y leche de soja. Comprobaron que mantienen el producto en buen estado, entre un 30% y 50% más que los conservantes artificiales. El proyecto es desarrollado por un equipo interdisciplinario, en el marco del Programa Institucional y Multidisciplinar (Primar) en Temas Prioritarios, que impulsa la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC.

Una vía para salvar al 90% de los pacientes que fallecen por cáncer

Más de 50 mil muertes por año se podrían evitar en Argentina con terapias efectivas para tratar la metástasis, el proceso causante de la mayor parte de los decesos por cáncer. Científicos y médicos investigan cómo se produce, ya que su conocimiento permitiría buscar terapias para nuevos tratamientos.

Direccionar las drogas; una nueva estrategia terapéutica contra el cáncer

Investigadores del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP) buscan, a través de un tipo de molécula, direccionar las drogas al órgano o tejido afectado por la enfermedad e intentar disminuir así los efectos secundarios en pacientes. El trabajo se realiza en un contexto en el que la mortalidad por cáncer de colon en La Pampa, hasta el 2017, registró la mayor tasa ajustada en varones de la Argentina, según datos estadísticos del Instituto Nacional del Cáncer (INC).

Combatir malezas con conciencia ecológica

Investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora indagan la manera de combatir el cardo de castilla desde la ‘ecología de malezas’. “Esta técnica se trata de diseñar y planificar herramientas de control de plagas que incluyan productos químicos, pero no como único método, son alternativas más amigables con el medio ambiente”, indica Roberto Huarte, director del proyecto.

Desarrollan nanopartículas que logran matar células cancerígenas

Se probaron con éxito en cultivos in vitro de glioblastoma multiforme, uno de los tumores cerebrales más comunes y letales que se conocen. Se trata de partículas multifuncionales, 10 mil veces más pequeñas que un cabello humano, que pueden viajar dentro de células de la sangre y transportar cualquier tipo de fármacos. Actúan con alta precisión y no provocan los efectos secundarios nocivos de las terapias actuales. Investigadores viajaron a España para realizar ensayos en ratones en un centro de alta tecnología.