Universidad de Belgrano - Facultad de Ciencias Exactas y Naturales

06 de Enero de 2020 | 4 ′ 8 ′′




Así como el lavado de manos resulta esencial a la hora de preparar alimentos o sentarnos a comer algo, mantener la higiene de la esponja y el trapo rejilla representa el punto clave para llevar adelante la limpieza dentro de la cocina, para utilizar estos elementos como aliados en la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos.

¿Esponja o trapo? ¿O ambos? ¿O mejor cepillo? Son dudas que en ocasiones surgen en casa ante ciertas noticias que se difunden en los medios acerca de los niveles de bacterias que pueden encontrase en estos “clásicos” elementos de limpieza. Es necesario considerar que la cocina no es un quirófano y que a esta parte de la casa ingresan muchas materias primas como carnes crudas o productos vegetales sin lavar, que pueden tener una carga de bacterias importante e, incluso, alguna bacteria patógena. Y sin embargo, no nos enfermamos. El lavado de las frutas y verduras, y la cocción de las carnes, huevos o incluso de los productos vegetales eliminará bacterias peligrosas. Lo importante será, entonces, una correcta higiene de las tablas y utensilios usados o cualquier superficie que haya estado en contacto con las materias primas mencionadas.

Allí es donde volvemos a las esponjas, trapos rejilla o incluso cepillos en la cocina. Si la operación es la limpieza, estos elementos deben estar LIMPIOS. ¿Cómo hacerlo? La Dra. María Claudia Degrossi, quien investigó en la Universidad de Belgrano en torno a “Hisopados de manos y de superficies de trabajo en cocinas comerciales” señala que la tarea es sencilla: cada vez que terminamos de utilizar estos elementos de limpieza, por ejemplo para lavar la tabla de la cocina o higienizar la mesada de la cocina, debemos eliminar todos los restos de comida que pudieran haber quedado (eliminar todos los restos visibles), ayudados con agua y detergente, y con “energía mecánica”, es decir, estrujando a la esponja o el trapo para ayudar en esta tarea. Luego, sacar todo el exceso de agua que pudiera haber quedado, dejando estos elementos de limpieza de manera que sigan perdiendo agua. ¿Para qué tanto esfuerzo? Si quedan restos de comida y humedad, las bacterias que pudieran haber quedado en la esponja, el trapo rejilla o el cepillo van a estar muy contentas, procesando ese alimento y multiplicándose. Entre las consecuencias estarán el mal olor que suele percibirse en estos elementos (supuestamente de limpieza) luego de unas horas. Si en estas condiciones usamos, por ejemplo, el trapo rejilla para repasar la mesada, estaremos esencialmente distribuyendo microorganismos, que desde ya son invisibles a nuestros ojos. Si bien la mayoría serán bacterias que alteran la comida, no sabemos si pudiera quedar allí alguna que sea patógena. Seguramente estará en muy baja proporción, con pocas posibilidades de causar un daño, pero es necesario prevenir este tipo de contaminación.

Al fin del día, o cada vez que lo consideremos necesario, luego de haberlas lavado, podemos realizar la desinfección de estos elementos. Una opción es sumergir el trapo rejilla o la esponja en una solución de lavandina que habremos preparado para ese fin, siguiendo las instrucciones del fabricante. Otra opción, es colocarla en un recipiente apto para microondas, una vez limpia, la esponja húmeda, si la presiono, libera agua, unos 30 a 45 segundos, teniendo luego la precaución de no quemarse al retirarla y dejarla enfriar para volver a usarla.
Recordar también que, cuando estos elementos empiezan a deteriorarse, puede ser más difícil limpiarlos y, por ende, conviene renovarlos.
Las enfermedades transmitidas por alimentos siguen siendo un problema de Salud Pública en todas partes del mundo y, sin dudas, la prevención es el mejor camino. ¡La correcta higiene es una de las estrategias más económicas!


Lic. Ana linares ana.linares@ub.edu.ar Directora Ejecutiva Universidad de Belgrano


COVID-19: claves para entender el virus

COVID-19: claves para entender el virus

Ina Sevic, doctora en Virología e investigadora de la UNNOBA, explica cómo funciona el universo viral: cómo mutan, con qué frecuencia lo hacen y los saltos de especie. “Es mejor aprender el comportamiento adecuado para las pandemias de una vez, porque no va a ser el último virus que aparezca”, asegura.

Covid-19: Diseñan lámparas ultravioletas para desinfectar ambulancias

Investigadores de la UNT ensayan un sistema portátil para reducir la propagación del Covid-19 y de otros virus en ambulancias y salas hospitalarias. Los especialistas trabajan en que el sistema irradie la dosis necesaria para eliminar virus y bacterias en el tiempo de parada de las ambulancias, después de su limpieza cotidiana y como complemento a las desinfecciones químicas.

Análisis de la pandemia más allá de sus metáforas

Especialistas de la UNL plantean algunas claves para pensar la pandemia causada por el virus COVID-19 desde las ciencias sociales. La necesidad de estudiar un escenario de crisis y profundas desigualdades, donde vuelven a pensarse las redes comunitarias, el rol del Estado y las políticas públicas. Un análisis sobre la dimensión de esta pandemia que coloca a la ciencia frente a un escenario inédito.

Nanotecnología y botellas recicladas para purificar el agua de efluentes urbanos

Con botellas de plástico recicladas y nanopartículas, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata y de la Universidad Nacional del Litoral desarrollan un sistema de filtros que sirve para purificar el agua residual urbana. De este modo, a muy bajo costo, logran disminuir su carga microbiana y toxicidad para luego utilizarla para el riego en zonas semiáridas.

Producen nanocápsulas de origen natural para conservar alimentos

A partir de plantas aromáticas, como el orégano, el laurel, el romero y otras especies, extraen aceites esenciales con propiedades antioxidantes y antimicrobianas que prolongan la vida útil de los alimentos. Bajo la forma de cápsulas diminutas, lograron incorporar esos aditivos naturales en pescados, nueces y leche de soja. Comprobaron que mantienen el producto en buen estado, entre un 30% y 50% más que los conservantes artificiales. El proyecto es desarrollado por un equipo interdisciplinario, en el marco del Programa Institucional y Multidisciplinar (Primar) en Temas Prioritarios, que impulsa la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC.

Ácido hialurónico, clave en tumores de mama

En un paper publicado en la revista The Febs Journal, la doctora Laura Alaniz, docente-investigadora del Centro de Investigaciones y Transferencia del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires; describió la influencia del ácido hialurónico en la angiogénesis y en la acción sobre los macrófagos, que son un tipo de glóbulo blanco que rodea los microorganismos, los destruye, elimina las células muertas y estimula las respuestas inmunitarias.

Canal de videos 103

Palabras Claves