Universidad Nacional del Sur - Departamento de Economía

08 de Febrero de 2010 |


“La soberanía alimentaria debe ser una prioridad de los Estados”



Especialista de primer nivel en Economía y profesor universitario, el doctor Renato Maluf preside el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional del Brasil. Estuvo en Argentina para la 40º reunión de la Asociación Argentina de Economía Agraria desarrollada en la Universidad Nacional del Sur y dialogó con InfoUniversidades. Maluf hizo hincapié en el valor del aspecto cultural que implica la producción y el consumo de alimentos, donde se juegan formas de la organización social de las comunidades.

“El concepto de soberanía alimentaria hace referencia al derecho que tienen los pueblos y las comunidades a decidir soberanamente sobre todo lo que tiene que ver con sus alimentos: cómo quieren producir, qué quieren comer, qué hábitos es importante fomentar. Esto no significa no tener en cuenta lo que ocurre en el resto del mundo, sino que se trata de incentivar a que puedan decidir soberanamente, sin presiones. El sistema alimentario mundial caminó en las últimas décadas en una dirección de integración impulsada por grandes corporaciones que, en muchos casos, puso en riesgo valores culturales locales, hábitos alimentarios, y hasta llegó a comprometer la biodiversidad de los países”, así definió el doctor Renato Maluf su campo de trabajo. El especialista es licenciado en Economía por la Universidad de San Pablo y doctorado en Oxford. Fue uno de los autores del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria elaborado en Brasil, a fines de 1990.

Según este contexto, el economista apunta a recuperar el papel del Estado como orientador de las políticas públicas. “Estamos viviendo en Latinoamérica un nuevo período. Después de la hegemonía neoliberal de los ‘90, lo que se ve en casi todos los países es la recuperación de la importancia del papel del Estado como ente planificador. No hablamos más del Estado todopoderoso, como lo hemos visto en el pasado. Tampoco de políticas públicas tecnocráticas, es decir que queden sólo en manos de especialistas, cosa que pasó en otras décadas con resultados poco felices. El imperativo en la actualidad es escuchar a las comunidades. Por ejemplo, en la producción y el consumo de alimentos hay una cuestión cultural, que lleva implícitas formas de organización social de algunas comunidades, y eso hay que valorarlo. Surge la necesidad entonces de que el Estado recupere su rol, ya sea en la regulación de los mercados, en la formulación de políticas públicas, en la orientación en la forma de producir, comercializar y distribuir”.

Maluf es un defensor de la importancia de crear espacios para la participación comunitaria en esas políticas. “En Brasil, estamos trabajando en ese sentido, y está pasando en otros países, donde se ven políticas públicas en las que la sociedad civil tiene un rol fundamental en el diseño y planificación de las propuestas, en el monitoreo e incluso en la misma implementación de los proyectos”, explicó.

A pesar de esta experiencia, reconoce que en los países de la región aún falta avanzar para acortar el camino que separa a los aparatos estatales de las comunidades de base, y remarca la relevancia de que cada uno busque una forma de hacerlo que le brinde resultados. “Los caminos son varios…, no sé si hay un modelo. La experiencia en Brasil ha sido, por un lado, la de fomentar la organización autónoma de los grupos sociales, como asociaciones de agricultores, productores, campesinos, otras ONGs y, por el otro, favorecer el diálogo con el Estado a través de lo que llamamos ‘Consejos de Políticas Públicas’. Son espacios donde están representados la sociedad civil y el gobierno, y que se estructuran en diferentes niveles. Yo estoy involucrado en el Consejo de Seguridad Alimentaria y Nutricional. En estos momentos soy el presidente del Consejo Nacional, pero no designado por el gobierno sino elegido por la sociedad civil. Esto garantiza mayor autonomía de decisión y funcionamiento”.

Existen condiciones propicias para que la distancia se acorte: “Un requisito fundamental para que las cosas cambien es que la sociedad esté capacitada para participar. Hay que hacer un trabajo muy fuerte de difusión y educación que brinde las herramientas necesarias para que eso pase, y que sean capaces de opinar, de sugerir sobre políticas públicas, más allá de su demanda específica. En el caso de los alimentos, esto debe estar muy apoyado por el Estado, porque de él depende la subsistencia de un pueblo”, concluye.


Marcelo C. Tedesco


Qué comen los estudiantes universitarios

Un equipo de investigadoras en Nutrición encuestó a estudiantes universitarios de distintas unidades académicas de la Universidad de Belgrano con el objetivo de conocer las competencias culinarias y así poder estimar el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados entre los ingredientes empleados en preparaciones hogareñas, o en las comidas realizadas fuera del hogar.

El desafío de ser menos vulnerables ante el cambio climático

La problemática de la adaptación al clima impacta a todos los países. En Europa ya se implementaron leyes que obligan a las comunidades a tener un plan de adaptación al clima. En América latina, es necesario avanzar hacia un mayor desarrollo, integrado y local. La investigadora brasileña Michelle Bonatti indica que la percepción del problema por parte de las comunidades afectadas por los fenómenos climáticos debe ser considerada como una de las bases de la construcción de los planes de adaptación.

Hábitat aborigen: deficiencias y segregación en los barrios urbanos de Resistencia

En el entorno inmediato a los barrios de las comunidades que habitan los márgenes del Gran Resistencia son notables las austeras características del medio físico y el crecimiento de población que se va produciendo a modo de asentamientos. A esta conclusión arriba un trabajo de investigación sobre el hábitat aborigen en suelo urbano. A la falta de infraestructura y equipamiento necesario se suman políticas habitacionales que profundizan la segregación.

Nuevas aplicaciones para producir biocombustibles

Nuevas aplicaciones para producir biocombustibles

La necesidad de reemplazar los combustibles fósiles llevó a un equipo de investigadores a crear una herramienta que puede aplicarse a diversas plantas para producir biocombustibles. La herramienta biotecnológica es de bajo costo y podrá aplicarse en especies vegetales que no compitan con el uso alimenticio.

El problema del sobrepeso y la obesidad en los niños

Mientras que en la década del ‘80 la patología o el problema prevalente era la desnutrición infantil, a partir de los ‘90 hasta la actualidad el problema es el sobrepeso y la obesidad en los niños. Un análisis del estado nutricional de la población infantil en Catamarca determinó que, en consonancia con la transición global de las formas tradicionales de alimentación y los cambios en los estilos de vida, se asiste a un nuevo paradigma nutricional en los niños de toda la provincia.

Políticas públicas para la agricultura familiar

En Argentina el modelo productivo agroexportador ha sido durante mucho tiempo el gran beneficiado por parte de las políticas de Estado. Las agriculturas familiares, que se hallan en condiciones de garantizar la soberanía alimentaria del país, han padecido siempre dificultades económicas. Desde 2004 en adelante, se han registrado cambios en el sistema que apuntan al desarrollo rural a partir de un enfoque territorial que pone el énfasis en la promoción de la agricultura familiar.

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