Universidad Nacional de La Matanza - Instituto de Medios de Comunicación

12 de Abril de 2010 |




Una encuesta del Centro de Opinión Pública de la UNLaM, revela que, a pesar de que casi el 80 por ciento de los consultados confirmó su agrado por esta práctica, menos del 30 por ciento aseguró estar leyendo un libro actualmente. Las explicaciones a esta tendencia y la importancia de fomentar la vigencia de una costumbre cultural fundamental para toda la sociedad.

Sin lugar a dudas, los libros son objetos de gran importancia en el desarrollo cultural de las personas y están presentes ya desde la niñez, cuando el cuento antes de dormir es infaltable y, en la etapa adulta, como una forma de acceder a nuevos mundos. Nadie cuestiona la importancia de un buen libro, pero, a través de los años, el hábito de la lectura parece haber perdido prioridad.

Una encuesta del Centro de Opinión Pública de la UNLaM reveló que, a pesar de que el 78 por ciento de los matanceros consultados reconoció su gusto por la lectura, sólo el 29 por ciento está leyendo un libro en la actualidad. A su vez, un escaso 12 por ciento leyó más de diez ejemplares durante el último año y un 17 por ciento, entre cinco y diez, mientras que el 68 por ciento restante leyó menos de cinco ejemplares, o ninguno.

Algunos sostienen que no se lee menos, sino que, a partir de la irrupción de las nuevas tecnologías, cambiaron las formas de lectura. “Ahora, la gente lee más que antes, pero lo hace en distintos soportes. El soporte papel ha variado, porque, hoy, muchos diarios, revistas y libros se leen por internet. El libro impreso pasa por el problema de que los costos son cada vez mayores, pero, aun así, se resiste a morir”, explicó el buscador de libros a pedido Roberto Plaza, a cargo del sitio especializado “La Buhardilla”.

Fortaleza de papel

Un ejemplo de la resistencia y vigencia del libro es su constante producción y publicación. Según el Sistema de Información Cultural de la Argentina (SInCA), el mercado editorial es, junto a la televisión, la industria cultural de mayor peso en la economía y, de hecho, creció casi un 50 por ciento entre 2003 y 2006.

La provincia de Buenos Aires tiene una participación importante en esta producción, ya que concentra el 17 por ciento de la actividad editorial nacional, con una publicación promedio de casi dos mil títulos por año. No obstante, de las 32 librerías que hay en La Matanza, más del 50 por ciento se concentra en San Justo y Ramos Mejía. Es más, no se puede encontrar ninguna en Virrey del Pino, motivo por el que muchos señalan la relevancia que tienen las bibliotecas en esa localidad.

Al respecto, especialistas señalan que, a pesar de que hay lectores que siguen prefiriendo los libros para mantener la imaginación activa, en los últimos tiempos, por los costos del mercado, éstos se convirtieron en un objeto de consumo para privilegiados. “Si bien la gente compra más que en otros años, el libro está dirigido a un público de buen poder adquisitivo, porque el precio actual es privativo y, cada dos meses, va aumentando un diez por ciento”, resumió el encargado de la librería “Papillón”, en San Justo, en donde se venden entre ochenta y cien títulos diarios.

Mundo de sensaciones

La predilección que muchos mantienen por los libros reside en las posibilidades que otorgan. El escritor matancero Leonardo Oyola, oriundo de Isidro Casanova y con cinco libros editados, subrayó: “Para los matanceros, en especial, la lectura abre la posibilidad de otros mundos. Antes de dedicarme a esto, mi única forma de trasladarme a otra realidad era a través de los libros”.

En este sentido, el 55 por ciento de los matanceros consultados que afirmaron ser fieles a la lectura elige novelas y cuentos, aunque el conocimiento de la historia también es considerado importante, ya que los ensayos que tocan esta temática concitan el interés del 17 por ciento de los encuestados. Desde “Papillón” resaltaron el éxito de ventas de los libros conocidos como “de autoayuda”. Sin importar el género que se aborde, lo elemental es resaltar la importancia de este hábito cultural.

Bibliotecas vacías

Las más afectadas por la caída de la lectura parecen ser las 14 bibliotecas populares, las cuatro municipales y las dos especiales del partido: sólo el tres por ciento de los encuestados por este medio afirmó que suele asistir a una biblioteca, mientras que el 13 por ciento lo hace “sólo a veces”, en tanto que un abrumador 76 por ciento admitió no haberlo hecho nunca.

Alicia Albé, una de las encargadas de la biblioteca de la Escuela Primaria Básica Nº 29 de Ramos Mejía, que cuenta con 14.000 ejemplares, lo confirmó: “Si comparamos las estadísticas actuales con las de seis años atrás, la diferencia es abismal. Antes, contábamos cientos por día y, ahora, sólo a veces, por decenas”.

La importancia del incentivo

Que una práctica que solía estar instalada en la sociedad, como la lectura, pierda vigencia es un hecho que no pasa desapercibido y, así, se hace necesario implementar políticas públicas que apunten a revertir el problema. Por eso, desde 2005, la dirección general de Cultura y Educación de la provincia aplica el programa “La escuela lee más”, para promover la lectura mediante actividades no formales. En La Matanza, se pone en práctica a través de los Centros de Investigaciones Educativas (CIE), desde donde se hacen talleres con docentes y directivos para que luego vuelquen esos aportes a sus escuelas, con el fin de “instalar el concepto de leer por placer, sin que la lectura sirva como soporte del aprendizaje de la lengua”, señaló Cristina Peña, a cargo del CIE de San Justo.

Derivaciones del centralismo porteño

Los principales espacios culturales se emplazan en las localidades más cercanas a la avenida General Paz y dejan a los habitantes del segundo y tercer cordón con menos oportunidades de acceso al esparcimiento.

La cultura está formada por todas aquellas prácticas y hábitos que otorgan identidad a una comunidad. En ese sentido, los libros, asociados a la cultura letrada, son elementos importantes para su construcción, pero no los únicos. Una obra teatral, un tema musical o una pintura, también representan hábitos culturales importantes; pero el acceso igualitario para toda la comunidad se presenta como un elemento a alcanzar, debido a que la concentración cultural presente desde la Capital Federal hasta el primer cordón del Conurbano dificulta el camino.

En La Matanza, esta desigualdad se evidencia en forma clara ya que, al igual que la distribución diferencial de las librerías matanceras, los 27 espacios de exhibición teatral con los que cuenta el Partido se aglutinan en las localidades del primer cordón. Lo mismo sucede con las salas de cine del distrito, la mayoría de las cuales se ubican en San Justo y sólo una en Rafael Castillo. Este reparto desigual se explica por variables como el emplazamiento territorial y la división económica. “No es que no haya demanda en los sectores de menos recursos, sino que no es rentable aumentar la oferta allí.

El mejor ejemplo se relaciona con la piratería de películas y discos musicales: la gente quiere consumir, pero los precios caros hacen imposible acceder al cine o a una disquería, entonces compra cd’s y dvd’s truchos”, subrayó Natalia Calcagno, coordinadora del Sistema de Información Cultural de Argentina (SinCA).

Problemas económicos

Sin embargo, desde la secretaría de Cultura y Educación local defendieron la posibilidad de producir y consumir cultura que se les da a los habitantes. “Una de las actividades culturales más importantes que se lleva a cabo se da todos los fines de semana en el Museo de Virrey del Pino, pero sucede que nuestro distrito tiene serios problemas presupuestales, como el problema de la coparticipación, que no fue debidamente solucionado”, reconoció Hilda Agostino, a cargo de esa repartición local. Lo cierto es que, en este contexto, los habitantes de las localidades más alejadas de la cabecera del partido están también alejados de las mayores ofertas culturales.

Además de ofrecer diversas expresiones artísticas para su consumo, el partido es un productor cultural importante. En esta línea, una de las actividades relevantes que se llevan a cabo, desde 2008, es la Feria Municipal del Libro en la que se presentan diversos talleres y producciones de escritores locales.

Los especialistas aseguran que los libros facilitan la inserción social

Las estadísticas de los últimos cinco años del ministerio de Educación de la Nación dan cuenta de que más del 60 por ciento de los egresados de la escuela secundaria no tienen lectura comprensiva. Este fenómeno conduce al replanteo de las estrategias que apuntan a incorporar el hábito del consumo de libros en los niños y adolescentes, debido a que los especialistas sitúan a esta rutina como la forma principal de ejercitar la asimilación de conocimiento. “No se trata sólo de que los chicos puedan escribir con cierta facilidad, sino de que puedan entender las instrucciones que se les dan. La lectura se convierte así en un elemento fundamental de inserción, porque la exclusión social comienza por la palabra”, señaló Pedro Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras.

Para evitar esta situación, Barcia promulgó que “la clave está en que a los chicos se les dé para leer aquello que se relaciona con sus gustos y está recomendado para su edad”. No obstante, el académico señaló que este proceso encuentra dificultades “debido a que, incluso las maestras, no tienen el hábito de la lectura incorporado y entonces, no lo pueden aconsejar”, criticó.

El especialista destacó la inclinación hacia la lectura que tienen los más chiquitos, ya que, desde temprana edad, solicitan que los adultos les lean constantemente. Por eso, “a pesar de ser natural, la lectura es una práctica cultural que debe ser enseñada. Si el chico no logra encontrar ese vínculo, el adulto lo debe promover”.

Alternativas

“La lectura no debe tratar de venderse para atraer lectores”, opinó Rocío Bressia, responsable de contenidos y capacitación de la Fundación Leer, en sintonía con lo expresado por Barcia. Según la docente, el consumo de libros debería ser parte de una enseñanza constante, a la par del desarrollo de los niños, y sobre todo, en la promoción de habilidades que les permitan entender diferentes textos: “Todavía está demorado ese cambio”, sentenció.

Desde la Fundación proponen alternativas para incentivar, como la maratón de lectura que promueven cada año y de la que participan más de tres millones y medio de niños desde sus escuelas. “Deben ampliarse los gustos de los chicos, esa es la gran tarea que deben tener los mediadores: maestros y padres. El objetivo es formar lectores”, concluyó Bressia.

El dato

La palabra inteligencia es de origen latino. El vocablo proviene de inteligere, término compuesto por las partículas “intus” (entre) y “legere” (leer), por lo que, etimológicamente, inteligente es aquel que sabe leer entre líneas.


Marina Dioguardi, Agustina Grasso y Melisa Marturano


Prácticas corporales artísticas y recreativas alternativas como efectivas productoras de cultura

Desde 2013, especialistas de la carrera de Actividad Física y Deporte de la Universidad de Flores llevan adelante una investigación etnográfica encargada de estudiar las prácticas corporales artísticas y recreativas. A partir del estudio, los investigadores consideran que es necesario respetar los principios didácticos que tiene la práctica artística para implementarlos en la formación docente y así repensar la clase de educación física.

Agricultura familiar, la sustentabilidad de esta práctica en el noroeste bonaerense

En esta región la problemática es distinta a la de otras zonas donde la agricultura familiar está asociada a la subsistencia. La Universidad, junto a otras instituciones, trabaja en un proyecto de investigación para delinear estrategias que contribuyan a la sustentabilidad de este sector que genera casi el 30 por ciento del valor total de la producción agropecuaria y emplea a más de la mitad de la mano de obra.

La lengua en el secundario, una propuesta para mejorar su enseñanza

Un estudio realizado en dos colegios públicos cordobeses examinó la relación entre los enfoques pedagógicos adoptados por los docentes en sus clases y la promoción de habilidades léxico-gramaticales en sus estudiantes. Proponen combinar distintos planteos didácticos para favorecer la inserción laboral, económica y cultural de los jóvenes.

Matemáticas, evalúan su comprensión en el nivel superior

Investigadores se propusieron establecer criterios para diseñar actividades de clases y adecuarlas desde el punto de vista didáctico y epistemológico. “No tiene sentido enseñar de manera memorística porque existen dispositivos a través de los cuales se puede acceder a los datos. Hoy se pagan las ideas y hay que aprender a usarlas” sostienen los especialistas.

“La investigación básica orientada a aplicaciones concretas es fundamental para el desarrollo de nuevas tecnologías”

Desde que se recibió de Ingeniero Nuclear en el Balseiro Mariano Cantero ha realizado una extensa carrera en el campo de la simulación computacional. En entrevista con Argentina Investiga, el docente del Instituto Balseiro cuenta de qué se trata este campo interdisciplinario en el que trabajan ingenieros, matemáticos y físicos a la par, y también explica en qué consiste su especialidad: la fluidodinámica.

El rol del educador universitario en la demanda de una mayor democratización del saber

En una charla con Argentina Investiga, la docente Silvia Nicoletti reflexionó acerca del rol que hoy le cabe al educador universitario, quien debe considerar “la demanda de una mayor democratización del conocimiento, que garantice el acceso real a la educación universitaria y promueva una auténtica formación en saberes y en ciudadanía”. La especialista remarcó la necesidad de repensar las estrategias de enseñanza y las modalidades de evaluación.

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