Nota

Universidad Nacional de la Patagonia Austral - Unidad Académica Río Gallegos

18 de Julio de 2011 | 6 ′ 30 ′′

Un camino hacia la restauración de los bosques nativos patagónicos

Más de 7.000 hectáreas de bosques nativos en la provincia de Santa Cruz han sido devastadas como consecuencia de los incendios. Es por esto que un proyecto de investigación, que apunta a la restauración de bosques originales, permitió generar viveros especiales para la producción de plantines de Lenga y Ñire, dos especies autóctonas. La información generada será vital para la aplicación de la ley nacional de Bosques en la región, ya que la iniciativa representa una actividad de conservación que redundará en beneficios a futuro.

Ya hay dos áreas de resiembra experimentales en la provincia de Santa Cruz.

Desde 2007, un grupo de profesionales desarrolla un proyecto por el que se producen plantines de Lenga y Ñire, para comenzar a restaurar las más de 7 mil hectáreas de bosques nativos de Santa Cruz que se encuentran degradadas a causa de incendios y depredación de animales. El proyecto permitió la creación de dos áreas experimentales en las cercanías de las localidades de Río Turbio y Los Antiguos, y se articuló con otros organismos e instituciones que garantizarán la continuidad de la iniciativa. También se analiza la posibilidad de generar plantaciones de estas especies autóctonas para fijar parte del dióxido de carbono que producirá la usina termoeléctrica de Río Turbio.

Los datos y la información generados darán sustento, además, a la aplicación en la provincia de Santa Cruz de la ley nacional de Presupuestos Mínimos de Protección de Bosques Nativos. Esta ley, nacida a partir de la emergencia forestal causada por el desmedido avance de la frontera agropecuaria que provocó la pérdida del 70% de los bosques nativos, se articula con el proyecto en tanto que entre sus objetivos se cuenta el de promover y financiar las iniciativas que apunten a la conservación a partir de actividades de restauración sostenible de los bosques nativos.

El doctor Pablo Peri, director del proyecto, explicó a InfoUniversidades que varias hectáreas de bosques nativos de Lenga y Ñire sufrieron una degradación debido a una combinación de incendios forestales y herviboría de animales domésticos y liebres”. “Estas 7 mil hectáreas representan alrededor del 2 por ciento de los bosques nativos de Santa Cruz, pero, más allá de la magnitud, no deja de ser un problema importante si uno analiza los bienes y servicios que proveen los bosques nativos en la provincia, que no solo residen en el valor maderero, sino también en el paisajístico”, acotó el investigador y remarcó que las plantaciones “juegan también un rol central en la calidad del agua, para que sea potable y en la biodiversidad”.

Una de las zonas más críticas es la Cuenca de Río Turbio “porque ha sufrido incendios forestales causados por negligencia del hombre y por la propia actividad minera. Luego de estos siniestros lo que era un bosque es muy poco probable que vuelva a serlo si alguien no trata de recuperarlo” indicó Peri. Una de las formas de buscar solución era restaurarlo en forma activa, lo que implica “volver a replantar estas áreas, tratando de respetar las especies que había antes”. No obstante, el investigador sostuvo que esta técnica obligó a generar “una maquinaria de producción de plantines de especies nativas de Lenga y Ñire, dentro de la provincia”, lo que demandó la articulación con otras instituciones como el INTA, el Consejo Agrario provincial, el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) y los gobiernos de Santa Cruz y Chubut.

Trabajo a futuro

A partir del proyecto, el Consejo Agrario de la provincia de Santa Cruz instaló invernáculos especiales para la producción de especies nativas en la zona de Río Turbio, y la delegación Los Antiguos de este organismo hizo lo propio en la Comarca del Lago Buenos Aires. “Ahora lo importante es ver cuál es la técnica de reforestación de áreas degradadas, porque el ecosistema ha cambiado y para eso se instalaron dos ensayos de una hectárea cada uno en estas dos localidades, en las que estamos probando distintos tipos de cosas: desde la calidad de las plantas, el tipo de protector respecto a la liebre y al ganado, hasta cuáles serían las tasas de crecimiento y supervivencia”, detalló.

En este contexto, Peri manifestó que “cualquier actividad de restauración activa de nuestros bosques nativos degradados es un trabajo para futuras generaciones”, ya que “lleva más de 100 años poder ver algo exitoso, aunque sea visualmente”. Y consideró que la intervención estatal en estos casos es fundamental, dado que “no es una actividad de rentabilidad directa, sino de conservación y de beneficios a futuro”.

Luego de dos años de trabajo en el marco de este proyecto “se ha logrado experiencia e información vital para hacerlo en forma más extensiva” y, si bien la participación directa de la universidad concluye en pocos meses, la continuidad de la iniciativa queda garantizada a partir de los emprendimientos del CAP y el INTA y los fondos que recibiría Santa Cruz a partir de la ley nacional de Bosques.

Mega Usina

Otra de las demandas que registró el equipo de investigación vino de parte de la empresa Yacimientos Carboníferos Río Turbio, que está construyendo en la Cuenca Carbonífera santacruceña una Usina Termoeléctrica a carbón. Para el momento de su conclusión aportará 240 MW al Sistema Interconectado Nacional. “Ellos tenían muchas opciones, sobre todo con pinos en la zona de Ecotono, pero vieron con buenos ojos la posibilidad de plantar especies nativas para cumplir la doble función de recuperar el bosque degradado, y fijar dióxido de carbono a largo plazo”, explicó Peri.

El investigador reconoció que las plantas de Ñire y Lenga “fijan menos dióxido por hectárea y por año, comparadas con un pino, pero la ventaja es que, en lugar de hacerlo por 60 años, con estas especies nativas lo harían por más de 250”. Estas posibilidades de continuidad son resultados más que alentadores para un proyecto que “sólo apuntaba a garantizar la producción de plantas nativas y probar dos áreas experimentales en Santa Cruz” concluyó Peri.

Dr. Pablo Peri, director del Proyecto de Investigación.

Leandro Cabezuelo
Universidad Nacional de la Patagonia Austral

Departamento de Prensa
leacabezuelo@yahoo.com.ar
www.unpa.edu.ar


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