Nota

Universidad Nacional de La Plata - Facultad de Ciencias Exactas

17 de Noviembre de 2008 |

La tos convulsa tiene vacuna

Investigadores de la UNLP desarrollaron una inyección intranasal que reduciría riesgos y tendría menor costo en el mercado. En niños menores de un año esta enfermedad puede llegar a provocar la muerte si no se la trata de manera adecuada. Los datos oficiales revelan que en 2007 aumentó un 300% el número de casos en el país.
La tos convulsa tiene vacuna

La tos convulsa o coqueluche se caracteriza por los ataques de tos seca

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) trabaja en el desarrollo de una nueva vacuna contra la tos convulsa. Una de sus principales ventajas radica en la reducción de riesgos y contraindicaciones que tienen las formulaciones actuales, aunque este último peligro sólo se da cada 310.000 casos. El desarrollo científico, además, incorporaría dos beneficios esenciales: menor costo de venta y una fórmula de aplicación intranasal, a diferencia de las actuales que se colocan por vía intraperitoneal. El patentamiento está en trámite ante el Registro Nacional de la Propiedad Intelectual.

Daniela Hozbor, directora del proyecto de investigación, explicó que "esta vacuna acelular inoculada por vía intranasal cumpliría los requisitos de optimización. Las aplicaciones a través de la vía nasal generarían una inmunidad natural más fuerte y prolongada comparada con las inmunizaciones realizadas por otras vías". La investigadora agregó que en ensayos experimentales realizados en laboratorio y empleando el modelo de desafío intranasal en ratones, resultó segura y protectiva. “La situación epidemiológica actual no sólo refuerza la necesidad del cumplimiento del esquema de vacunación vigente, sino que también marca la necesidad de mejorar las formulaciones actuales, en términos de duración y seguridad, para ser aplicadas en la población adolescente adulta", resaltó Hozbor.

El proceso de obtención de la formulación es sencillo, por lo que presenta ventajas desde el punto de vista productivo. El desarrollo por parte de los investigadores se encuentra en la fase de laboratorio, aunque ya superó todas las pruebas de manera exitosa. Con el resultado de estas investigaciones los profesionales se muestran optimistas ante las mejoras efectivas alcanzadas en contra de la tos convulsa, también conocida como coqueluche.

De este proyecto científico, además de la UNLP, participan el Instituto Malbrán y el Ministerio de Salud de la Nación. El objetivo es reactivar la producción de las vacunas convencionales ya que nuestro país importa la mayoría de las que se utilizan en el calendario nacional de vacunación. Los investigadores adelantaron que "a través de subsidios otorgados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología se compró el equipamiento necesario para reactivar la cadena productiva y de esta forma disminuir la importación de las vacunas".

El resurgimiento de una enfermedad

En la década de los ’90 la tos convulsa resurgió en algunas regiones de nuestro país. En niños menores de un año de edad puede llegar a provocar la muerte si no se la trata adecuadamente. Los datos oficiales revelan que en 2007 aumentó un 300% el número de casos en el país y se multiplicó por 10 en la provincia de Buenos Aires. De 35 casos confirmados en 2006 pasó a 352 en 2007. En los primeros tres meses de 2008 hubo 20 afectados más que en el mismo periodo de 2007. Por esa razón, desde el Ministerio de Salud provincial se insta a prestar especial atención al calendario de vacunación, para evitar serias secuelas respiratorias y casos fatales en lactantes.

Los profesionales que integran el equipo del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular de la UNLP trabajan desde 1988 con un patógeno que produce una enfermedad conocida con el nombre de “tos convulsa” o “pertussis”. Durante el proceso diagnosticaron el estado de la enfermedad en la población de nuestro país y, a partir de allí, elaboraron nuevas formulaciones para mejorar las vacunas preexistentes, conocidas como convencionales o celulares.

La vacuna contra la tos convulsa, conocida también como cuádruple bacteriana o DPT-Hib-, fue desarrollada en los años ‘40 y disminuyó de manera drástica la mortalidad que causaba el patógeno. Rápidamente fue aceptada y recomendada desde los profesionales de la medicina. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve la búsqueda de alternativas para mejorarla. El trabajo de los investigadores de la UNLP responde a esta necesidad.

La tos convulsa o coqueluche se caracteriza por los ataques de tos seca, sin catarro. El período de incubación va de los de 7 a los 10 días, comenzando con una fase catarral similar al resfrío común, con un cuadro de tos seca que va en aumento, entre 7 y14 días. Posteriormente se pasa a la fase paroxística, con tos ‘en salvas’ sin inhalación de aire, que puede finalizar con una inspiración profunda, sibilante y sonora. En ocasiones se presentan manchas en la cara e hinchazón de los párpados.

En los lactantes suelen producirse también apneas, instantes en los que dejan de respirar. Después de cuatro a seis accesos de tos de este tipo, el paciente suele quedar en un estado de agitación y elimina por boca un líquido viscoso. Los menores de seis meses, al no poder expelerlo, se lo tragan y luego vomitan. Semejante esfuerzo provoca agotamiento, aumento de la presión arterial, hemorragias o prolapso rectal. Otras secuelas graves son las obstrucciones respiratorias e, incluso, la afectación del sistema nervioso central con posibles derivaciones fatales para el niño.

Cabe recordar que el contagio de la tos convulsa se produce cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. En esos momentos las secreciones que expele quedan en el aire y pueden ingresar al organismo de otra persona, sobre todo si se trata de un niño que no recibió la vacuna cuádruple y, por consiguiente, está al descubierto y desprotegido contra esta afección.

Eduardo Spinola
Universidad Nacional de La Plata

Dirección General de Comunicación y Medios
betina.rolfi@presi.unlp.edu.ar
www.unlp.edu.ar


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