Nota

Universidad Nacional de Córdoba - Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

17 de Noviembre de 2008 | 5 ′ 7 ′′

Diseñan un nanosatélite ultra resistente

Se trata de un satélite capaz de soportar una aceleración de 7.000 metros por segundo. Sólo pesará 5 kilos y tendrá un largo de 25 centímetros. Su misión será recolectar datos de estaciones hidrometeorológicas.

Científicos de los departamentos de Aeronáutica y Electrónica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba participan en un proyecto de desarrollo tecnológico que podría revolucionar la industria aeroespacial. Junto con especialistas del Instituto Universitario Aeronáutico (IUA), diseñaron un satélite de dimensiones reducidas y poco peso capaz de soportar, durante su lanzamiento, 10.000 veces la aceleración de la gravedad (100.000 metros por segundo).

El aparato es el resultado de una línea de trabajo que comenzó en 2005, cuando representantes del Instituto Alemán de Investigación Aeroespacial invitaron a los ingenieros cordobeses a ser parte de una iniciativa inédita: poner en órbita pequeños satélites mediante una catapulta que utilice un impulso electromagnético, en vez de una explosión química, para elevarlos hasta 500 kilómetros de altura.

El lanzador tendrá una extensión de 250 metros, a través de los cuales el proyectil se desplazará, gracias a una serie de campos magnéticos, y del que saldrá disparado a una velocidad de 7.000 metros por segundo. En el tramo final de su viaje, ya fuera de la atmósfera, recibirá un impulso extra con un cohete para alcanzar los 8.000 metros por segundo, velocidad indispensable para que la órbita sea circular.

El objetivo del proyecto es comprender la ingeniería necesaria para obtener nanosatélites capaces de soportar tales condiciones y probar si funciona el sistema de lanzamiento. La catapulta no sólo sería menos costosa, sino que permitiría reducir el tiempo entre lanzamientos, ya que sólo sería necesario esperar la recarga de la batería de condensadores eléctricos, responsables del impulso.

Sistemas miniaturizados

El artefacto no superará los 5 kilogramos. Tiene forma de prisma octogonal, con un largo de 25 y un diámetro de 12 centímetros. En su interior habrá siete equipos electrónicos independientes entre sí, pero conectados por un bus de datos, similar a la conexión usb de un pendrive.

Consumirá un máximo de ocho vatios de energía -el equivalente a una lámpara de bajo consumo-, con lo que se alimentará una computadora, un receptor de datos y un transmisor, además de otros sistemas. Una vez en órbita, estará sujeto a temperaturas mayores a los 50°C cuando esté expuesto al sol, e inferiores a los 40°C bajo cero cuando quede oculto tras la tierra. Además, deberá operar en el vacío absoluto, sin aire para enfriarlo ni calentarlo.

Dado que las placas electrónicas son los componentes más delicados y esenciales para su misión, estarán protegidas dentro de módulos, con una estructura reforzada sujeta a la cubierta externa y sobre la cual, a su vez, descansarán los paneles solares que los alimentarán de energía.

“Conceptualmente, el diseño del dispositivo prácticamente terminó”, explicó Eduardo Zapico, director del proyecto. Faltan pruebas y ensayos que permitirán tomar decisiones acerca de los componentes sobre los que todavía existen diversas soluciones.

El desafío de la aceleración

La aceleración fue una de las mayores dificultades: el nanosatélite pasará de cero a 7.000 metros por segundo en 0,06 segundos. “Esta aceleración genera una presión de 10.000 G. Para ejemplificar, el nanosatélite deberá soportar el equivalente a un camión semirremolque, pero no apoyado sobre él, sino arrojado repentinamente para generar un golpe brusco, lo que duplica el esfuerzo que deberá resistir”, aclaró Zapico.

La respuesta a tal exigencia se ubica en la “cofia”, una cubierta extremadamente resistente, que el grupo planea construir en los próximos meses en el Laboratorio de Aeronáutica.

El investigador prevé tener un modelo de ensayos y considera que para 2009 se podrían realizar pruebas con un equipo real en Europa que, aún sin llevar el satélite a órbita, posibilite analizar las aceleraciones.

Cabe destacar que ni estos nanosatélites ni el lanzador existen en el mercado actual. “Es un experimento, pero hay empresas del sector aeroespacial interesadas en avanzar hacia satélites cada vez más baratos y pequeños”, agregó el director.

Misión espacial

La misión será la recolección de datos. Su elección no fue casual: los científicos desarrollaron -en el marco de un Proyecto de Investigación Científica y Tecnológica Orientados en Red (PICTOR)- una estación hidrometeorológica que puede ser instalada en lagos o lugares remotos para relevar información, guardarla en memoria y trasmitirla con un sistema de radiocomunicación.

En este sentido, los responsables del proyecto compatibilizaron la electrónica de adquisición de datos del dispositivo espacial con el protocolo de la estación. “Una sola pasada del satélite sobre Argentina podría relevar más de cien estaciones, y más fácilmente que a través de una comunicación por celular o radio”, apuntó Zapico.

Eliana Piemonte
Andrés Fernández
Mariana Mendoza
Universidad Nacional de Córdoba

Prosecretaría de Comunicación Institucional
comunicacion@rectorado.unc.edu.ar
www.unc.edu.ar

Descarque el archivo de audio haciendo click aquí.


NOTAS DESTACADAS
El doctor en Ciencias Químicas de la UNR Ariel Sarotti fue distinguido con el premio Houssay 2021
Científicos de la UNLP avanzan en una nueva terapia para combatir células tumorales
Un formulado con bacterias nativas permitiría reducir a la mitad el uso de fertilizantes en los cultivos
Ensayan una terapia localizada para atacar tumores con microondas
“El Trabajo: entre lo público, lo privado y lo íntimo. Comparaciones y desafíos internacionales del cuidado”
Descubren cómo funciona una proteína clave para la sinapsis neuronal
NOVEDADES
Científicos tucumanos realizan diagnósticos por medio de inteligencia artificial
Cuál es la percepción social acerca de la enfermería comunitaria
La Máquina de Desaparecer: una instalación del fotoperiodista Eduardo Longoni
La universidad pública apuesta al desarrollo de medicamentos, tratamientos y tecnología médica
Una nueva especie de parásito fue descubierta en Pampa de Achala
Los cuerpos dóciles: la educación física infantil durante la dictadura
AGENDA
NOTAS RELACIONADAS
NOTAS MÁS LEÍDAS
Los cuerpos dóciles: la educación física infantil durante la dictadura
Diplomatura en Cannabis y sus usos medicinales - UNAJ
Ciencia ciudadana: diseñan una aplicación para monitorear la calidad del aire en el Conurbano
Economía del hidrógeno: la UNRN realiza estudios clave para su desarrollo en la Argentina
Una nueva especie de parásito fue descubierta en Pampa de Achala
NOTAS ACADÉMICAS
El cine y la literatura a la luz de las nuevas tecnologías
Una investigadora de la UNQ en Harvard
Carlos Castro: “El objetivo es alumbrar aquellos espacios en los que creíamos que no era posible la luz"
Ramiro Perrotta, biotecnólogo de la UNQ, participará del proyecto para resucitar al mamut lanudo
Esponja y trapo rejilla ¿aliados en la cocina o reservorio de bacterias?


logo SIU logo CIN logo SPU logo Ministerio de Educación

Argentina Investiga - Todos los derechos reservados