Nota

Universidad Juan Agustín Maza - Facultad de Ciencias de la Nutrición

08 de Mayo de 2017 | 4 ′ 43 ′′

Envejecemos según lo que comemos

Un equipo de investigadores de Mendoza estudió el fenómeno del estrés oxidativo y determinaron que el modo de combatir este proceso es aumentando la ingesta diaria de antioxidantes como las vitaminas A, C y E, los carotenoides, minerales como el selenio y el zinc y ácidos poliinsaturados como el omega 3; los cuales se encuentran en frutas, vegetales, cereales, legumbres y pescado.

El cuerpo humano posee numerosas sustancias que actúan desarrollando procesos complejos. Una de ellas son los radicales libres, de origen químico, que se vuelven reactivos al perder un electrón. Cuando esto sucede buscan volver a completarse sacando electrones de la membrana celular, lo que hace que se dañen los tejidos y se deteriore el organismo.

Una forma de combatir este proceso es aumentando la ingesta diaria de antioxidantes como las vitaminas A, C y E, los carotenoides, minerales como el selenio y el zinc y ácidos poliinsaturados como el omega 3. Los cuales se encuentran en frutas, vegetales, cereales, legumbres y pescado.

Para determinar cómo los diferentes tipos de alimentación podían incidir en el explicado proceso, los investigadores tomaron tres poblaciones: carnívoros u omnívoros, ovolacteovegetarianos y vegetarianos estrictos o veganos. En cuatro años analizaron a 120 hombres y mujeres de 18 a 65 años. De cada uno de ellos se obtuvieron 57 datos correspondientes a variables físicas, de peso y talla, químicas, cognitivas y psicológicas, entre otras, ya que el estrés oxidativo no se vincula solamente a lo alimentario sino que también inciden factores ambientales como la polución y físicos como la actividad deportiva. Una actividad física regular y el no consumo de bebidas alcohólicas y tabaco evitan el estrés oxidativo.

En diálogo con Argentina Investiga, Pablo Mezzatesta, uno de los integrantes del equipo, resaltó que “los veganos, al consumir más vegetales –que tienen más antioxidantes- tienen mayor protección a nivel celular, lo que retrasa el envejecimiento. Por otra parte, “los carnívoros o los de dieta omnívora tienen más preponderancia a lo contrario”.

Entre los resultados se destaca que el 51% de los participantes presentó valores altos de especies reactivas del nitrógeno (radicales libres). Al compararlos con el hábito alimentario se observó que en las personas con bajos valores prevalecía la dieta vegetariana (49%) mientras que en quienes tenían niveles elevados el 90% era omnívoro y, a su vez, consumía muy pocos vegetales.

El especialista puntualizó algunas recomendaciones prácticas, sencillas de llevar a cabo y que pueden contribuir a mejorar la situación. Por un lado, la incorporación de cinco porciones diarias de frutas y vegetales. El plan ideal sería utilizar las primeras como colación de media mañana y media tarde y las segundas en el almuerzo y la cena, ya sea como ensaladas o en otros tipos de cocción, idealmente al vapor.

Por su parte, como conclusión de la investigación, la directora del proyecto, Emilia Raimondo, aporta aspectos fundamentales para reducir los efectos del estrés oxidativo: adoptar hábitos de vida saludable (hacer ejercicios físicos tres veces por semana), descansar de 7 a 8 horas por día y evitar hábitos tóxicos como el alcohol y el tabaco, entre otros.

A lo anterior se suma la búsqueda de cierta armonía interior a la hora de vivir y afrontar los acontecimientos cotidianos, lo que contribuirá positivamente a todo este proceso de interrelaciones.

“Se trata de una investigación aplicada que sirve a la salud pública como método preventivo para evitar enfermedades o como método predictivo en el caso de que las mismas ya existan, pudiendo sugerir cambio de hábitos en pacientes bajo consulta, con una mayor evidencia científica. Por otra parte, este tipo de estudios sienta las bases para realizar programas educacionales, con el fin de mejorar estilos de vida o hábitos alimentarios” especifica el texto del trabajo.

El equipo de investigación concluyó un ciclo de cuatro años en 2016 y a partir del 2017 continúa enfocándose en las mismas tres poblaciones, pero relacionando su alimentación con las enfermedades crónicas no transmisibles, lo que tendrá un perfil más ligado a la salud pública.

L. Sánchez; C. Llaver; P. Mezzatesta; J. Díaz; B. Barrionuevo; J. Magrini Vilchez; S. Milone; DG. Flores; M. Kemnitz; V. Avena; L. Gascón; M. Carrizo; G. Giménez Bora; E. De Battista; R. Sosa; E.López Preli; L. Lima; G. Nardella y M. Retamar, de la Facultad de Nutrición de la Universidad Maza, integran el equipo dirigido por E. Raimondo.

Gabriel Omar Chaud
Universidad Juan Agustín Maza

Difusión y Comunicación
gchaud@umaza.edu.ar
http://www.umaza.edu.ar/


NOTAS DESTACADAS
Una barra de cereal nutritiva con material residual de la elaboración de cerveza
Cómo afectará el cambio climático a las áreas de distribución del quebracho blanco
Jóvenes y el cuidado de su salud: las relaciones de micromachismo a revisar
Modelos matemáticos: desde lo abstracto hasta su aplicabilidad
Durante la última década crecieron los episodios de consumo excesivo de alcohol en la Argentina
Hacia un uso sustentable de las tierras en la producción agrícola
NOVEDADES
Un científico rosarino estudia las estrellas de neutrones
La UNR producirá medicamentos pediátricos críticos
Científicos tucumanos realizan diagnósticos por medio de inteligencia artificial
Cuál es la percepción social acerca de la enfermería comunitaria
La Máquina de Desaparecer: una instalación del fotoperiodista Eduardo Longoni
La universidad pública apuesta al desarrollo de medicamentos, tratamientos y tecnología médica
AGENDA
NOTAS RELACIONADAS
NOTAS MÁS LEÍDAS
La producción de biogás y biofertilizantes a partir de desechos agrícolas es una oportunidad para pymes agropecuarias
Convierten desechos agroindustriales en suplementos dietarios naturales
El sedentarismo, la obesidad y su impacto en los niños
SENASA aprobó una innovadora vacuna contra la rabia animal producida por la UNL
Desarrollan nanopartículas para el tratamiento de enfermedades genéticas
NOTAS ACADÉMICAS
El cine y la literatura a la luz de las nuevas tecnologías
Una investigadora de la UNQ en Harvard
Carlos Castro: “El objetivo es alumbrar aquellos espacios en los que creíamos que no era posible la luz"
Ramiro Perrotta, biotecnólogo de la UNQ, participará del proyecto para resucitar al mamut lanudo
Esponja y trapo rejilla ¿aliados en la cocina o reservorio de bacterias?

logo SIU logo CIN logo SPU logo Ministerio de Educación

Argentina Investiga - Todos los derechos reservados