En Argentina, durante las celebraciones, el consumo excesivo de alcohol genera un aumento considerable de casos de intoxicaciones, accidentes de tránsito y situaciones de violencia. Estas problemáticas son frecuentes en contextos de reuniones sociales y fiestas. Por ejemplo, en materia de accidentes viales fallecen entre 14 y 20 personas por día, cifra que tiende a incrementarse en las fechas festivas por el aumento en el consumo y la conducción imprudente.
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Un caso generalmente no tan extremo pero al cual no se le brinda cabal importancia y que puede generar muchas dudas es el del consumo de alcohol y su vínculo con la lactancia materna. Si bien se supone y espera que ninguna mujer embarazada en su sano juicio llegue a puntos extremos, muchas de ellas no están al tanto de la evidencia científica en la materia.
Por ello, Antonella Piai, Técnica en Puericultura y referente de la Universidad Maza, ofrece una serie de recomendaciones para despejar inquietudes y promover la seguridad durante las celebraciones.
El impacto del alcohol en la lactancia
El consumo de alcohol mientras se amamanta está desaconsejado ya que puede tener efectos negativos, tanto en el bebé como en la producción de leche materna. Algunos de los principales riesgos asociados incluyen:
Alteraciones en el desarrollo del bebé: el consumo frecuente de alcohol puede perjudicar el desarrollo psicomotor, provocar un bajo aumento de peso y causar sedación.
Interferencia en la lactancia: el alcohol afecta el reflejo de eyección de la leche, dificultando la alimentación del bebé.
Riesgos adicionales: si se ha ingerido alcohol se desaconseja completamente el colecho, ya que aumenta el riesgo de accidentes mientras el bebé duerme.
No hay una cantidad segura
Aunque algunas personas creen que pequeñas cantidades de alcohol son inofensivas, no existe un nivel considerado completamente seguro durante la lactancia. Factores como la edad del bebé, el peso de la madre y la cantidad de alcohol ingerida pueden influir en los efectos.
Un dato clave es que mientras el alcohol esté presente en la sangre, también lo estará en la leche materna. Según el sitio especializado e-lactancia.org, el alcohol desaparece del cuerpo de forma natural con el tiempo. Por ejemplo, si se consumen 12-15 gramos de alcohol (lo que equivale a un vaso de vino o una cerveza pequeña), es necesario esperar al menos 2 horas y media antes de amamantar nuevamente.
Alternativas y consejos
Para quienes desean participar en los brindis sin correr riesgos, existen numerosas opciones de bebidas sin alcohol que pueden reemplazar las tradicionales. La clave está en actuar con equilibrio y responsabilidad, priorizando siempre el bienestar del bebé.
Finalmente, Piai enfatiza la importancia de buscar información confiable y consultar con especialistas en lactancia ante cualquier duda. “La lactancia es un momento único que contribuye al desarrollo del bebé. Informarse y tomar decisiones responsables es la mejor forma de celebrar estas fiestas sin comprometer su bienestar”, concluye.
Recordatorio final
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El cuidado de un recién nacido no debe verse comprometido por las celebraciones. En estas fiestas, el mejor brindis es el que prioriza la salud y la seguridad de los más pequeños.