Huertas familiares: crean variedades de ajo y choclo

Universidad Nacional de Cuyo - Facultad de Ciencias Agrarias

22 de Marzo de 2010 |


Huertas familiares: crean variedades de ajo y choclo


Un equipo de ingenieros agrónomos creó tres nuevas variedades de ajo y dos de choclo, resistentes a distintas pestes y que se adaptan a cultivos a pequeña escala. Así se sortea el problema que implica para los pequeños agricultores la necesidad de comprar semillas para cada siembra. Las diversidades sintéticas permiten a los productores cosechar su propia semilla, sin necesidad de adquirirla todos los años.

La mejora de nuevas variedades hortícolas es un trabajo que se viene realizando desde hace tiempo en algunas universidades nacionales y organismos agrícolas como el INTA. Data de la década del ‘60 y ha permitido enriquecer el conocimiento sobre determinadas especies argentinas y su adaptación a diferentes condiciones de cultivo.

En Mendoza, provincia con una fuerte tradición agrícola, esta tarea está a cargo de científicos de la cátedra de Genética General y Aplicada de la UNCuyo. En los últimos años, los docentes investigadores desarrollaron tres nuevas variedades de ajo y dos de choclo, ya inscriptas en el Registro Nacional de cultivares y utilizadas por pequeños productores rurales.

“El productor se beneficia al usar una variedad de ajo de acuerdo a sus necesidades, ya sea uniformidad en tamaño, rendimiento, color, resistencia a enfermedades, etcétera”, explica a InfoUniversidades el ingeniero agrónomo Carlos Rigoni, titular de la cátedra. Los primeros resultados de la utilización de estas variedades son positivos. “Dos de los cultivares de ajo (uno blanco y uno colorado) presentan buen rendimiento y uniformidad de peso y diámetro; y otro colorado, si bien es algo más chico, es más temprano, uniforme y de muy buen color. Además, los colorados tienen resistencia a un hongo del suelo muy común, Penicillium sp”, analiza Rigoni.

En cuanto al choclo, aclaran que su intención no es competir con las grandes empresas semilleras, sino que el trabajo está dirigido a pequeñas empresas y huertas familiares. Por ejemplo, con la variedad sintética (no híbrida) Cuyún, “que posee muy buen tamaño de mazorca y de ‘diente’, y buen sabor, si bien no es tan homogéneo como un híbrido, el productor puede producir su propia semilla, sin necesidad de comprarla todos los años”.

Para ilustrar la efectividad de esta variedad cultivada en Tupungato (Valle de Uco), realizaron un ensayo junto a un híbrido comercial (variedad que se utiliza en grandes cultivos con fines comerciales) y la Cuyún presentó un muy escaso ataque del gusano barrenador -que causa grandes pérdidas económicas ya que inutiliza la mazorca-. Y su mérito fue doble, ya que al no haber sido pulverizada con plaguicidas, la hace apropiada para huertas orgánicas.

En la chacra y en el laboratorio

El trabajo para el desarrollo de una nueva especie hortícola empieza con la semilla. En el caso del ajo, se obtuvieron a partir de recolecciones en cultivos comerciales y galpones de empaque. Luego le siguió la etapa de la formación de clones, posteriormente se realizaron ensayos estadísticos y finalmente la selección individual de la semilla a cultivar.

Para el caso del choclo, los maíces surgieron de cruzamientos entre cultivares comerciales y maíces indígenas, es decir, “puros”, de gran variedad genética. “Estos maíces indígenas aún pueden encontrarse cultivados en algunas zonas más o menos aisladas, sobre todo en huertas familiares, donde la semilla se transmite de generación en generación y no hay influencia de cultivares comerciales”, aclara el experto.

Las pruebas combinan el trabajo en la chacra y en el laboratorio. Al respecto Rigoni explica: “Luego de planificar la metodología a seguir y los diseños estadísticos de siembra, el material se siembra a campo y se realizan las tareas inherentes al proyecto, como desarrollo del cultivo, infecciones con patógenos, cruzamientos controlados, observaciones y toma de datos. Esta información se analiza en gabinete. En laboratorio se realizan análisis químicos si es pertinente, degustaciones de algunas obtenciones, etcétera”.

Hasta el momento, las dos nuevas variedades de choclo y las tres de ajo inscriptas fueron probadas a pequeña escala por productores seleccionados por los investigadores, que ven en este trabajo una gran oportunidad para chacareros y horticultores. “El problema para el agricultor es que, si cosecha semilla de una variedad híbrida (comercial) y la siembra, la producción ya no será pareja y no tendrá buen rendimiento, por lo que se ve obligado a comprar nuevamente la semilla. En cambio, una variedad sintética como las que nosotros desarrollamos es de polinización libre. Es decir, se cruzan todas las plantas entre sí en forma natural -reflexiona Rigoni-. Si bien es algo heterogénea y no tiene rendimientos tan altos como un buen híbrido (en caso de que se lo destine a producción de grano), el productor puede cosechar su propia semilla, sin necesidad de comprarla todos los años”.

Prensa UNCuyo
loliva@uncu.edu.ar.
Área de Divulgación científica


Producción de sidra con sello universitario

Producción de sidra con sello universitario

Estudiantes y docentes investigadores trabajan para generar valor a la producción frutícola rionegrina mediante la investigación y desarrollo de nuevos productos en un rubro clave para la economía regional, como es el caso de la sidra.

Quinoa: Cultivo ancestral

Quinoa: Cultivo ancestral

En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, un grupo de investigadores trabaja en la reintroducción del cultivo de la quinoa en los departamentos cordilleranos y precordilleranos de la provincia de San Juan.

Bacterias vs. plaguicidas

Bacterias vs. plaguicidas

Con el propósito de recuperar los suelos utilizados para explotación hortícola, de uso intensivo y contaminados con distintas mezclas de plaguicidas y derivados de hidrocarburos, investigadores analizan qué bacterias autóctonas pueden ser utilizadas para el desarrollo de biofertilizantes.

Peperina: cómo preservar una especie icónica de Córdoba

Peperina: cómo preservar una especie icónica de Córdoba

Investigadores de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC proponen alternativas para el aprovechamiento sustentable y la conservación de la tradicional aromática cordobesa. Han registrado un cultivar de una variedad de esta planta, para favorecer su producción industrial. Advierten que muchas de las propiedades medicinales de los "yuyitos" no están comprobadas empíricamente e incluso pueden existir contraindicaciones cuando son utilizados incorrectamente.

Semillas de girasol, mejoran su producción a partir de desecantes

Semillas de girasol, mejoran su producción a partir de desecantes

Investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias estudian nuevas tecnologías que permitan utilizar los desecantes de manera responsable. El trabajo, que se centra en el girasol, tiene como objetivo aumentar la capacidad de realizar cultivos en contraestación y partió de la inquietud de pequeños productores semilleros quienes le plantearon a la Facultad la posibilidad del uso de químicos para aumentar la producción.

Mermeladas de tuna en el Chaco

Mermeladas de tuna en el Chaco

El proyecto, realizado por la Fundación UADE en articulación con la Estación Experimental Agropecuaria Las Breñas del INTA, brindó asesoramiento técnico sobre el procesamiento de mermeladas de tuna a la Asociación Siempre Unidos Minifundios de Corzuela, en esa localidad de la provincia de Chaco. Los investigadores desarrollaron un método que mejora la producción y fomenta el desarrollo económico de la localidad chaqueña junto con el de las familias trabajadoras de la zona.

Dirección Nacional de Desarrollo Universitario y Voluntariado

Canal de videos 103

Palabras Claves