Universidad Nacional del Nordeste - Facultad de Medicina

19 de Enero de 2009 |




Las benzodiacepinas son medicamentos cuyo consumo está en aumento. Según un estudio de la Facultad de Medicina, aunque sólo son útiles en tratamientos a corto plazo porque desarrollan dependencia, estos fármacos presentan una oferta sobreabundante en el mercado nacional. Los científicos concluyeron que el creciente uso indebido deviene en una nociva tendencia hacia la medicalización de los problemas cotidianos y hasta de la vida misma.

El reciente estudio de la UNN pone en evidencia el alto número de presentaciones comerciales de las benzodiacepinas (BZD) que existen en el mercado farmacológico argentino, algo que no se corresponde con el limitado número de patologías para las que son indicadas.
Basado en el concepto de que todas las BZD presentan igual eficacia clínica, diferenciándose sólo en su farmacocinética, “no hay una justificación científica que avale la presencia de 20 benzodiacepinas y 642 presentaciones comerciales”, concluye el informe realizado por la cátedra de Farmacología de la Facultad de Medicina. Se revela además que en el año 2007 aparecieron en el mercado argentino 55 presentaciones comerciales.

La investigación advierte que las benzodiacepinas son fármacos sintomáticos que no modifican ni el curso ni el pronóstico de la enfermedad, no poseen efectos curativos propiamente dichos y sólo son útiles en tratamientos a corto plazo por su tendencia al desarrollo de dependencia, tanto psíquica como física, y tolerancia farmacológica.

Los investigadores César Ricardo Cucho Landauro, María Cruz y Mabel Valsecia explicaron a InfoUniversidades que se demuestra una “sobreindicación” de estos psicofármacos para pacientes que no lo requieren: “Se están medicalizando mucho los problemas cotidianos y hasta la vida misma, angustias y malestares que antes no pasaban de allí, hoy se medican. Ante la mínima molestia, la respuesta inmediata es tomarse un psicofármaco. Esto indica que el creciente uso indebido en Argentina se enmarca en un preocupante fenómeno actual de medicalización de la vida cotidiana”.

El informe también analizó las indicaciones terapéuticas anunciadas en los prospectos como las combinaciones, a fin de determinar lo que se conoce como “Valor intrínseco terapéutico potencial”. Así, la investigación releva 20 combinaciones encontradas de valor relativo, es decir que estas combinaciones son irracionales desde el punto de vista farmacológico al no tener el efecto adecuado. En tanto, 17 presentaciones fueron catalogadas como de “valor inaceptable” por carecer de estudios que demuestren eficacia. Los profesionales aclararon que en la actualidad existen recomendaciones, tanto de la OMS como de la Anmat, de no mezclar BZD con fármacos anoréxigenos, pero tal combinación es muy común en el mercado.

Las BZD conforman un grupo de psicofármacos cuya utilización en el mercado farmacológico mundial fue en aumento, comenzando en los años ‘50 y ‘60 al reemplazar a los barbitúricos en el tratamiento de la ansiedad y los trastornos del sueño. Gozaron su momento de gran esplendor debido a sus múltiples indicaciones y a las ventajas innegables que poseían para la abrumadora demanda de pacientes aquejados de trastornos de ansiedad que solicitaban en los centros de asistencia primaria un tratamiento eficaz, rápido y barato.

A partir de la primera BZD comercializada (el clordiazepóxido), se introdujo una BZD tras otra, como sustitutos “seguros”, que no producían adicción, pero, después de 30 años de prescripción abundante, su uso se redujo en países como Alemania, Inglaterra y Francia en la última década. La razón de este freno fue la demostración de efectos adversos debido a su extendida prescripción, así como a su uso prolongado.
“Actualmente, las BZD sólo deberían ser utilizadas para tratamientos de corta duración en casos psicopatológicos bien definidos y diagnosticados como la ansiedad severa generalizada, tratamiento del insomnio pertinaz patológico, ansiedad traumática generalizada o crisis de pánico, incapacitantes en este caso como opción de segunda línea”, consideran los investigadores, quienes forman parte de un proyecto de uso racional de medicamentos.


José Goretta


La medicina y el derecho bajo una mirada interdisciplinaria

La medicina y el derecho bajo una mirada interdisciplinaria

La relación entre la medicina y el derecho es materia de análisis de una investigación de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario. El estudio aborda la temática de la medicalización de la vida vinculada al derecho y observa la manera en que la medicina absorbe distintos campos que no tienen que ser tratados sólo por esta disciplina. El estudio remarca la importancia de un abordaje interdisciplinar de los temas sociales.