Universidad Nacional de la Patagonia Austral - Rectorado

16 de Junio de 2014 | 4 ′ 9 ′′




Se delimitaron en Santa Cruz y Tierra del Fuego cerca de 1.300 parcelas de ecología y biodiversidad para comprender el funcionamiento de distintos ecosistemas bajo diferentes condiciones de uso, así como también para analizar el impacto provocado por las actividades productivas desarrolladas en los últimos 100 años en la región.

A raíz de un proyecto impulsado desde hace más de una década por la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, la Estación experimental agropecuaria del INTA y el Centro Austral de Investigaciones Científicas dependiente del Conicet, CADIC, se delimitaron en Santa Cruz y Tierra del Fuego cerca de 1.300 parcelas de ecología y biodiversidad de ambientes naturales en la Patagonia Austral, que permiten comprender el funcionamiento de distintos ecosistemas, bajo diferentes condiciones de uso, en una vasta extensión de la región.

Estas 1.300 parcelas -entre permanentes y semipermanentes- están localizadas en zonas de pastizales, arbustales, humedales o bosque nativo de la Patagonia Austral y tienen una extensión de 1.000 metros cuadrados cada una; integran la Red PEBANPA, que constituye una herramienta fundamental para el manejo sustentable de los principales ecosistemas patagónicos.

Según indicaron a Argentina Investiga los investigadores que participan del proyecto, todas las parcelas en ambas provincias fueron georreferenciadas y muchas de ellas se encuentran marcadas en forma permanente. En estos espacios se midieron la diversidad y cobertura de especies de plantas vasculares, la estructura forestal y regeneración, en el caso de los bosques; las características fisicoquímicas del suelo, el grado de erosión, y algunos de los principales parámetros climáticos como la temperatura, la humedad, la radiación, las precipitaciones y la velocidad del viento.

Estos parámetros permiten comprender el funcionamiento de los ecosistemas, su relación con el ambiente y la situación a nivel global, como así también los disturbios ocasionados por las diferentes actividades productivas que se desarrollaron en la región en los últimos cien años.

Hasta la actualidad, en Santa Cruz se establecieron 234 parcelas permanentes en diferentes ecosistemas: 84 en los bosques de Nothofagus (Complejo Andino), 20 en la estepa arbustiva del Golfo San Jorge, 10 en la Estepa magallánica húmeda, 15 en la Estepa magallánica seca, 26 en el Matorral de mata negra, 58 en la Meseta central, 10 en Sierras y Mesetas occidentales y 11 en el Pastizal subandino.

Además, se instalaron otras 355 semipermanentes de biodiversidad y estructura forestal en bosques nativos de ñire, pertenecientes al inventario provincial. En Tierra del Fuego, en tanto, se establecieron, hasta el momento, 761 parcelas, de las cuales 136 son para estudios sobre ecología de bosques y manejo forestal, que permiten realizar un muestreo permanente de las tres especies de Nothofagus de esa provincia -lenga, ñire y guindo-, especialmente en lo que hace a su dinámica de regeneración y respuesta a distintos tipos de raleos.

Las 625 parcelas restantes son para estudios de ecología y biodiversidad y están distribuidas de la siguiente manera: 23 en arbustales, 305 en bosques de lenga (N. pumilio), 84 en bosques de ñire (N. antarctica), 56 en bosques de guindo (N. betuloides), 19 en bosques mixtos de lenga-guindo, 109 en pastizales y 29 en turbales.

La estepa Patagónica se caracteriza por la presencia de coirones, pastos cortos y arbustos, que cubren el 85 por ciento del área en Santa Cruz y el 25 por ciento en Tierra del Fuego. Los bosques nativos complementan las áreas de cada provincia. No obstante, las actividades productivas modificaron, en muchos casos, los patrones florísticos, y en varias zonas se generaron procesos de desertificación.

La Red PEBANPA apunta, fundamentalmente, a proporcionar herramientas para el manejo sustentable de los principales ecosistemas de la Patagonia. La Universidad está representada en esta Red por el doctor Pablo Peri, docente investigador y director de la maestría en Manejo y gestión de recursos naturales en Patagonia.



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