Universidad Nacional de Río Cuarto - Facultad de Ingeniería

22 de Marzo de 2021 | 12 ′ 52 ′′


Un novedoso proyecto de la UNRC para el uso racional de la energía



Colocarán dos medidores de consumo eléctrico en la Biblioteca Central y en el comedor universitario. Es parte de un estudio conjunto. Investigarán el uso de energía en los edificios de once universidades. Se formó un consorcio de casas de estudios públicas del centro y norte del país.

La Universidad Nacional de Río Cuarto y una decena de otras casas de estudios públicas del centro y nordeste del país estudian de manera conjunta el consumo de energía eléctrica en el ámbito universitario. Se trata del Proyecto Federal de Eficiencia Energética de Universidades, creado por una red interdisciplinaria e interuniversitaria, de la cual forma parte la UNRC.

La propuesta se alinea con la actual tendencia a la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables y la eficiencia energética para reducir el impacto sobre el medio ambiente. Es un consorcio de universidades sin precedentes, que analizará el consumo en estas instituciones públicas de educación superior y propiciará la generación propia mediante fuentes renovables.

Para la puesta en marcha del trabajo a campo, se emplearán en la Universidad Nacional de Río Cuarto dos medidores bidireccionales, que serán colocados en los dos lugares del campus con mayor concentración de personas, por ejemplo, en la Biblioteca Central y el Comedor Universitario. Son unos dispositivos financiados por el Gobierno Nacional, de alrededor de 500 dólares cada uno, que fueron importados desde España.

Se dejarán en estos dos sitios estratégicos a lo largo de un año, para la realización de mediciones cada 15 minutos, de manera ininterrumpida. Este tipo de medidor permite computar el consumo de electricidad y, a la vez, registrar la energía que se está generando. Durante el día, cuando por ejemplo los paneles solares fotovoltaicos producen energía eléctrica, el medidor se encarga de calcular esta energía y la resta al consumo.

Investigación y desarrollo

Se realizará un diagnóstico energético en cada universidad a fin de conocer las principales fuentes de consumo, ya sea iluminación, climatización, equipos de computación y otros dispositivos especiales; y los factores que influyen y condicionan el uso de energía eléctrica: tipo de clima, cantidad de estudiantes y docentes involucrados, legislación vigente.

Se determinarán los perfiles de consumo de energía eléctrica en las casas de estudios participantes y se buscará identificar oportunidades de ahorro energético y las posibilidades de generación propia mediante fuentes renovables. Energías sustentables, eficiencia energética y medio ambiente son los ejes de esta iniciativa inédita por las dimensiones territoriales y por la cantidad de universidades participantes.

Su director es el doctor Luis Silva, docente de la flamante Universidad Nacional de Rafaela, que hizo su doctorado en Ciencias de la Ingeniería en la UNRC. Además de la Universidad Nacional de Río Cuarto, forman parte del proyecto la Universidad Nacional de Rafaela, la UTN Reconquista, la UTN Venado Tuerto; la Universidad Nacional de Villa María; la UTN de Villa María, la UTN San Francisco; la Universidad Nacional de Misiones; la Universidad Nacional del Nordeste –Corrientes– y la Universidad Nacional de Entre Ríos.

Por Río Cuarto, los impulsores de este estudio son los docentes investigadores del Grupo de Electrónica Aplicada (GEA) de la Facultad de Ingeniería, área en la que este año comenzó a desarrollarse en paralelo un proyecto de investigación científica y tecnológica sobre eficiencia energética de motores eléctricos en la industria, llamado “Evaluación de los motores eléctricos en ambientes industriales y potenciales incrementos de eficiencia energética”. Ellos forman parte del Instituto de Investigaciones en Tecnologías Energéticas y Materiales Avanzados (IITEMA), de doble dependencia entre Universidad Nacional de Río Cuarto y el Conicet.

Análisis de consumo

El doctor en Ciencias de la Ingeniería Cristian de Ángelo, del Grupo de Electrónica Aplicada, es el coordinador de esta actividad por la UNRC. En diálogo con Argentina Investiga señaló: “Armamos un proyecto conjunto para hacer la evaluación del consumo energético en las universidades, tendiendo a mejorar el uso de la energía, para que sea más racional y eficiente. El proyecto incluyó inicialmente a las universidades de la región centro, particularmente a las más chicas. Y, a partir de este año, se sumaron universidades de Entre Ríos, Corrientes y Misiones”.

De Ángelo, que es profesor adjunto en la Facultad de Ingeniería e investigador principal del Conicet, puntualizó: “Para plantear propuestas de mejora del uso de la energía eléctrica, tenemos que saber cómo la estamos usando. Por eso, en esta primera etapa, propusimos hacer mediciones. Con financiamiento propio de la Universidad Nacional de Rafaela y de la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación, se adquirieron nuevos medidores de energía bidireccionales. Y ahora cada universidad va a medir en uno o dos puntos comunes, a partir de los cuales se pretende proponer cambios”. “En nuestra Universidad vamos a complementar estas mediciones con las que ya viene realizando el Grupo de Análisis de Sistemas Eléctricos de Potencia (GASEP) y la Secretaría de Coordinación Técnica, en las subestaciones transformadoras”.

“En el caso nuestro, nos interesa la Biblioteca y el Comedor para determinar cómo se está haciendo uso de la energía. Y ver si hay oportunidades de ahorro en esos lugares. El análisis tiene que ser particular, porque es diferente el uso que se hace en una oficina, que, en las aulas, el comedor, la biblioteca o un laboratorio”, señaló. Y agregó: “A la Universidad nos enviaron dos de estos medidores bidireccionales. Que sean bidireccionales significa que permiten medir también la generación de energía propia”. El investigador recordó que “a partir de una reglamentación que está vigente desde 2017, los consumidores importantes tienen que comenzar a generar parte de la energía que consumen a partir de métodos renovables, paneles fotovoltaicos, generación eólica, bioenergía, diferentes tipos de formas de generación”.

La idea es que las universidades que participan de este consorcio empiecen a incorporar generación propia, y particularmente están pensando en la utilización de paneles solares, de los cuales ya se han colocado en el campus algunos en el Instituto de Protecciones de Sistemas Eléctricos de Potencia (IPSEP) y en el Grupo de Electrónica Aplicada (GEA).

“Empezamos con la energía eléctrica. Pero, a posteriori, se prevé hacer un análisis de todo el uso de las otras energías. Todo lo que es calefacción influye bastante y hay que tratar de mejorar en ese sentido”, sostuvo Cristian de Ángelo, graduado de la UNRC como ingeniero electricista.

Sobre el trabajo de monitoreo que se inicia en los próximos días, el investigador comentó: “Se va midiendo el consumo cada 15 minutos y así se establecerán las bandas horarias de uso y de consumo. Este chequeo se va a hacer por un año; porque se quiere tener una caracterización en función de las estaciones del año. Se tendrán en cuenta los cambios climáticos y los periodos vacacionales y de exámenes, distintas variables que influyen en la medición”.

Una vez colocados los dispositivos, los investigadores accederán a los datos que se vayan generando desde sus laboratorios, vía internet. En la planta alta de Ingeniería, donde están los cubículos y la administración de la Facultad, ya se vienen haciendo mediciones de este tipo desde diciembre. Cuando transcurra el año de relevamiento, los encargados de este proyecto en la UNRC realizarán un informe, con el análisis del uso que se está haciendo de la energía, con propuestas de mejoras en cuanto a la utilización de la electricidad, y de incorporación de medios para la generación de energía propia.

“Esto de asociarnos las universidades, nos permite compartir algunas experiencias”, apuntó el ingeniero de Ángelo. Y acotó: “Es interesante ver cómo se puede cambiar en función de los hábitos que se tienen. Son realidades diferentes, que permiten ir viendo cómo mejorar. En algunos casos, con cambios de costumbres o de horarios, se podrían tener buenos resultados”. Y siguió: “El consumo energético y la producción de energía van juntos y son parte de un debate ineludible. Son las dos cosas y están de la mano. No sólo hay que producir electricidad a partir de fuentes renovables, sino que también hay que empezar a disminuir el consumo. Hay que trabajar para hacer un uso más racional y eficiente de la energía que tenemos disponible y buscar otras fuentes de generación”.

“Para las energías no convencionales, los costos han bajado y mucho. Por ejemplo, los paneles fotovoltaicos ya no son tan caros como lo eran hace un tiempo. A nivel nacional hay incentivos para la adquisición de equipos basados en energías renovables, principalmente paneles fotovoltaicos o calefacción solar”.

El investigador, por otra parte, expresó: “Nosotros tenemos una línea propia de investigación. Hemos puesto en marcha este año un proyecto centrado en el uso eficiente de la energía eléctrica en general, no sólo en la Universidad. Y, por otro lado, estamos trabajando desde hace dos años en una materia que damos para los estudiantes de Ingeniería Electricista sobre el uso eficiente de la energía eléctrica. Con ellos hacemos un relevamiento del uso que se está haciendo de la energía, para lo cual se han recorrido los espacios para ver detalles sobre eso y realizamos mediciones durante un tiempo. Y lo estamos aplicando con estudiantes también en empresas. Trabajamos puntualmente en una empresa del parque industrial de Río Cuarto y en la cooperativa eléctrica de Coronel Moldes”.


Etiquetado de edificios con evaluación de eficiencia energética

Esta iniciativa de las universidades chicas del interior del país se amolda a la transición energética que ya se ha iniciado en la Argentina, esto es el paso de las energías convencionales a las renovables –fuentes energéticas basadas en la utilización del sol, el viento, el agua o la biomasa vegetal o animal–, el consumo eficiente y la morigeración del impacto ambiental. Un camino hacia lo que a nivel mundial se está considerando como la cuarta revolución industrial.

Hoy la problemática del consumo de energía en edificios de la administración pública es prioritaria para la Secretaría de Energía de la Nación. Se quiere reducir el consumo energético, con la consiguiente disminución del impacto ambiental; y generar en las universidades modelos a seguir para otras instituciones y el resto de la comunidad en términos de políticas de eficiencia energética. La información que sume este grupo de universidades permitirá, además, poner en marcha campañas de concientización sobre buenas prácticas energéticas.

El ingeniero Cristian de Ángelo dijo: “Hay un interés a nivel nacional en este tipo de trabajos, porque hay proyectos que se están llevando a cabo desde la Secretaría de Energía, que tienen que ver con el uso de la energía en los edificios públicos” y agregó: “Estamos trabajando junto con la Universidad de Rafaela y esa Secretaría del Gobierno Nacional, para el etiquetado de edificios terciarios, con la idea de ayudar a que estos edificios hagan un uso más racional de la energía”.

Los principales consumidores de la energía eléctrica

Este grupo de la Universidad local está centrado en el estudio de los principales consumidores de la energía eléctrica a nivel global, que son los sistemas accionados con motores eléctricos. “El proyecto que tenemos ahora es financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Es por tres años. Está orientado, en general, al uso de la energía eléctrica y, en particular, al uso de motores, máquinas eléctricas y equipos más eficientes en las industrias”, explicó el investigador responsable de este estudio, quien integra un equipo interdisciplinario de trabajo junto con otros nueve docentes-investigadores y becarios de posgrado, al cual a fin de año se va a incorporar un nuevo becario doctoral.

“Este proyecto está más centrado en la parte del uso industrial”, puntualizó el docente. La búsqueda de soluciones tendientes a mejorar el rendimiento de estos motores puede conducir a un importante ahorro en el consumo de energía. Con este proyecto se busca mayor eficiencia en el uso de la electricidad para procesos, productos y equipos que emplean motores eléctricos.


Deolinda Abate Daga


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