La preferencia por el alcohol puede transmitirse prenatalmente
El feto se encuentra familiarizado con olores y gustos que están presentes en el líquido amniótico. Éste sería el primer mecanismo por el que se transmite al feto la predisposición a consumir, por ejemplo, ciertos alimentos que consume la madre. Aplicando esta premisa general al consumo de alcohol durante el embarazo, un grupo de investigadores determinó que cuando las madres consumen alcohol, incluso en dosis poco elevadas, los recién nacidos reconocen su aroma y responden a él.